Zelenski visita Jersón y arenga a la tropa: "Estamos listos para la paz, la paz en todo el país"

Recibido entre aplausos, vítores y lágrimas, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha visitado hoy por sorpresa Jersón, ahora una ciudad liberada del yugo ruso. Al mandatario, ese exactor que como mucho esperaba enfrentarse a la corrupción desde el Gobierno, se le ha visto bajo hoy sonreír como pocas veces desde que el 24 de febrero se inició la invasión rusa del país que comanda. Rodeado de vecinos y de soldados, que casi no aguantaban firmes ni el paso de revista por la emoción del momento, Zelenski se ha dirigido a las tropas de la ciudad, días después de que las fuerzas rusas se vieran obligadas a retirarse del sur tras, meses de ocupación. Se trata de la primera visita del mandatario ucraniano a esta capital, una de las principales de Ucrania y que fue la única de región que los rusos lograron controlar militarmente en los nueve meses desde que Rusia invadió este país.

“Estamos avanzando”, indicó a los soldados en formación frente al edificio de la administración en la plaza principal de la ciudad. “Estamos listos para la paz, la paz para todo nuestro país”, arengó antes de izar la bandera, con el himno de fondo.

Zelenski  agradeció a la OTAN y a otros aliados su apoyo en la guerra contra Rusia y dijo que la entrega de sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS) de Estados Unidos había supuesto una gran diferencia para Kiev. Los padres con niños, algunos empujando carritos de bebé, también se reunieron en la plaza principal. Algunos ondeaban banderas ucranianas y otros llevaban la bandera sobre los hombros, informa Reuters.

La visita ha tenido lugar horas después de que el mandatario ucraniano afirmara que Ucrania “ya ha documentado más de 400 crímenes de guerra rusos” en Jersón y señalara que “se están encontrando los cuerpos de civiles y militares”. “En la región de Jersón, el Ejército ruso dejó detrás suyo las mismas atrocidades que en otras regiones de nuestro país en las que pudo entrar”, dijo.

“Encontraremos y llevaremos ante la justicia a todos los asesinos, sin duda”, manifestó, al tiempo que incidió en que las autoridades ucranianas “garantizarán la estabilización y la restauración de la ley y el orden en 226 localidades de la región de Jersón”. “Estamos restaurando las comunicaciones, Internet y la televisión. Estamos haciendo todo lo posible para restaurar cuanto antes las capacidades técnicas normales para el suministro de electricidad y agua”, destacó.

El presidente se dirigió a una multitud reunida en la plaza principal de la ciudad, algunas personas ondeaban banderas ucranianas o las llevaban sobre los hombros, colores que han estado vetados desde marzo, banderas que han sido escondidas hasta bajo tierra esperando el momento de la liberación. “Estoy realmente feliz”, ha confesado el presidente al ver la escena. Cuando se le preguntó hacia dónde podrían avanzar las fuerzas ucranianas a continuación, dijo: “No a Moscú... No estamos interesados en los territorios de otro país”, informa la BBC.

Residentes de Jersón, recibiendo a su presidente, esta mañana.
Residentes de Jersón, recibiendo a su presidente, esta mañana.

Residentes de Jersón, recibiendo a su presidente, esta mañana.

Las fuerzas de Ucrania recuperaron el 11 de noviembre el control de la ciudad de Jersón, tomada por Rusia el 2 de marzo, en medio de una retirada de las fuerzas rusas al otro lado del río Dniéper ante los avances logrados durante las últimas semanas por el Ejército de Ucrania en esta región.

Jersón era uno de los principales éxitos tempranos de Rusia en la guerra. La región ha llegado a ser una de las cuatro que Moscú se anexionó ilegalmente después de que se celebraran refrendos ilegales en septiembre. En una ceremonia en Moscú, el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que la anexión de Luhansk, Donetsk, Zaporizhzhia y la propia Jersón eran puntos “no negociables” en un hipotético diálogo con Kiev. Eran soberanamente rusas. Sin embargo, en las semanas siguientes, Ucrania comenzó a lograr avances en el sur del país, ahondando a lo largo del río Dnipro hacia Jersón y ejerciendo una presión cada vez mayor sobre las fuerzas rusas. Finalmente, dichas fuerzas se retiraron y las tropas ucranianas ingresaron a la ciudad el vierne

El Kremlin ha asegurado que la retirada de sus tropas a la otra orilla del río Dniéper se debe a una reorganización del frente y a un cambio de estrategia en la invasión que inició el pasado 24 de febrero. Mientras, el Gobierno de Kiev teme que los soldados rusos todavía puedan atacar la capital de Jersón desde el otro lado del río y han llamado a la población a que aún no regrese a la zona hasta que no sea totalmente segura.

En respuesta a la visita de Zelensky, el Kremlin dice que Jersón era parte de Rusia, pese a todo. “Sin comentarios”, dijo su portavoz, Dmitry Peskov, en su comparecencia de esta mañana. Y agregó al periodista: ”¿Sabes? Este territorio es parte de la Federación Rusa”.

“Un punto de inflexión”

Justo este lunes, el Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, ha señalado que la retirada de las tropas rusas de la ciudad de Jersón es un “punto de inflexión” en la guerra en Ucrania y ha insistido en que será Kiev quien decida cuándo entra en negociaciones de paz con Moscú, tras subrayar que la UE sigue considerando nuevas sanciones contra Moscú.

“El Ejército ruso se está retirando. Esto son muy buenas noticias para los ucranianos y muestra que la estrategia de apoyar militarmente a Ucrania debe seguir. Es importante ver lo que pasará los próximos días tras la retirada del Ejército ruso al otro lado del río (Dniéper). Abandonar Jersón y no estar dispuesto a defender sus posiciones porque podrían haber tenido una gran derrota, es un punto de inflexión en la guerra”, ha valorado el jefe de la diplomacia europea a su llegada a la reunión de ministros de Exteriores de la UE.

Después de que en las últimas semanas hayan circulado noticias de que Estados Unidos ha pedido a las autoridades ucranianas no cerrar la puerta a las negociaciones con Rusia, Borrell ha insistido en que Ucrania será el que “decida qué hacer”. “Nuestro deber es apoyarles”, ha zanjado.

Llega la primera ayuda

Además, la marcha de los rusos ha permitido la entrada de un convoy de Naciones Unidas en Jersón, en el sur del país, lo que supone la primera partida de ayuda humanitaria internacional que llega a la localidad tras su liberación. Dicho convoy transporta alimentos, agua potable, mantas y otros materiales para más de 6.000 personas, en una operación en la que participan la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), indicó un comunicado de Naciones Unidas.

La coordinadora de la ONU para asistencia humanitaria en Ucrania, Denise Brown, también en Jersón por la llegada de este primer convoy, destacó que la comunidad internacional “debe actuar rápido para ayudar” a una población que “se ve muy dificultada a la hora de atender sus necesidades más básicas”.

La nota oficial de la ONU subrayó que Jersón, única capital regional que los rusos lograron controlar militarmente desde el inicio de la invasión, sufre escasez de agua y electricidad, mientras hay graves carencias de medicamentos en los centros sanitarios y de alimentos en los mercados. Naciones Unidas enviará en este sentido medicamentos para tratar a más de mil pacientes de la ciudad en el próximo mes, añadió el comunicado.

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