Zelenski visita la estratégica Izium y afirma que su Ejército recuperó 8.000 km2 en un mes

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AFP - STR

En una sorpresiva visita, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski recorrió este miércoles 14 de septiembre la ciudad de Izium, que hasta hace pocos días era el bastión principal de los rusos en la provincia nororiental de Járkiv. El mandatario aseguró que su Ejército ha recuperado 8.000 km2 en el último mes y prometió recobrar todo el territorio ocupado por las tropas invasoras, incluida la provincia de Crimea. Moscú aún posee una quinta parte de Ucrania.

Después de la recuperación de territorios llega la evaluación de los daños, incluidas las pérdidas humanas, y aumenta el impulso por rescatar la totalidad del país. Así lo señaló el presidente Ucraniano, Volodímir Zelenski, este 14 de septiembre cuando arribó de sorpresa a la recién recuperada ciudad de Izium.

Frente al incendiado ayuntamiento de la urbe volvió a levantarse la bandera de Ucrania, mientras el mandatario se dirigía a su nación.

"Antes, cuando mirábamos hacia arriba, siempre buscábamos el cielo azul, el sol. Y hoy nosotros, y especialmente las personas en los territorios ocupados temporalmente, mirando hacia arriba, buscamos solo una cosa: la bandera de nuestro Estado. Esto significa que los héroes están aquí. Esto significa que el enemigo se ha ido, han huido", afirmó Zelenski.

Durante su discurso, el jefe de Estado indicó que en el último mes sus fuerzas han recuperado 8.000 km2 de territorio antes en manos de las tropas rusas.

Sin embargo, los militares del Kremlin aún poseen alrededor de una quinta parte de Ucrania, pueblos y ciudades que han ido sumando bajo su dominio desde que el presidente Vladimir Putin lanzó la guerra contra su exaliado en la desaparecida Unión Soviética, el pasado 24 de febrero.

Zelenski prometió que su Ejército retomará el control de todo su país, incluida la provincia de Crimea, anexada por Moscú en 2014.

“Vamos a venir. No sé cuándo. Nadie sabe cuándo. Pero tenemos planes, vendremos porque es nuestra tierra y nuestra gente (…) Probablemente sea posible ocupar temporalmente el territorio de nuestro Estado, pero definitivamente es imposible ocupar a nuestro pueblo, el pueblo ucraniano", sostuvo el jefe de Estado.

Ucrania inicia la evaluación de los daños

Tras meses de ocupación, la destrucción de la estratégica ciudad es evidente. Edificios con agujeros de balas, viviendas incendiadas y puentes caídos, pero sobre todo el horror del que la población ha sido testigo.

Las tropas rusas abandonaron Izium con cicatrices de guerra la semana pasada, frente a una contraofensiva ucraniana relámpago que destacó lo que Kiev denomina la vergonzosa retirada de Moscú. En su avance, las fuerzas locales también han recuperado grandes franjas de territorio en toda la región nororiental de Járkiv, a la que pertenece la ciudad.

Como en gran parte del resto de localidades recuperadas, las autoridades ucranianas ahora deben hacer un balance de los daños y obtener una visión completa de los hechos que ocurrieron cuando las tropas rusas ocuparon la ciudad, que antes del conflicto contaba con una población de alrededor de 50.000 habitantes.

“La vista es muy impactante, pero no es impactante para mí (…) Porque comenzamos a ver las mismas imágenes de Bucha, de los primeros territorios desocupados, los mismos edificios destruidos, personas asesinadas", remarcó Zelenski.

Hasta ahora, los fiscales ucranianos han indicado que hallaron seis cuerpos con rastros de tortura en aldeas recientemente recuperadas en Járkiv.

El jefe de la oficina del fiscal de esa localidad, Oleksandr Filchakov, señaló que también encontraron cuerpos en Hrakove y Zaliznyche, pueblos a unos 60 kilómetros al sureste de Járkiv. Además, el funcionario informó sobre el hallazgo de residentes asesinados y enterrados por las tropas rusas en Balaklii, otra ciudad rescatada.

“Tenemos una imagen terrible de lo que hicieron los ocupantes. Ciudades como Balakliia, Izium están en la misma fila que Bucha, Borodyanka, Irpin”, aseveró el fiscal general Andriy Kostin, al mencionar los nombres de los lugares donde los ucranianos afirman que los militares rusos cometieron atrocidades.

Bucha, a las afueras de Kiev, estuvo ocupada durante un breve período de tiempo por las fuerzas invasoras. Cuando las tropas ucranianas recuperaron la localidad, las autoridades y grupos de derechos humanos descubrieron una gran cantidad de crímenes de guerra: ejecuciones, violaciones, fosas comunes y cuerpos de civiles esparcidos por las calles, entre otros. Acusaciones que Moscú niega.

Izium se encuentra ubicada en una importante carretera que va desde Járkiv, ciudad homónima a la provincia y la segunda urbe más grande de Ucrania, hasta la ciudad oriental de Sloviansk, lugar al que las fuerzas rusas han estado tratando de avanzar.

A las afueras del norte de Izium, los restos de tanques y vehículos rusos yacen destrozados a lo largo de la carretera.

Rusia promete reanudar sus ataques en Járkiv, pero enfrenta dificultades

En los últimos días, el Kremlin ha asegurado que enviará refuerzos y que mantiene los objetivos de su “operación militar especial” en Ucrania. Sin embargo, algunos expertos indican que será una misión difícil de llevar a cabo.

“Es poco probable que las tropas rusas sean lo suficientemente fuertes como para evitar nuevos avances ucranianos a lo largo de todo el río Oskil porque no parecen estar recibiendo refuerzos. Las tropas ucranianas probablemente podrán explotar esta debilidad para reanudar la contraofensiva a través del Oskil, si así lo desean”, explicó el Instituto para el Estudio de la Guerra.

La contraofensiva de Kiev también ha dejado decenas de armas y vehículos pesados del Ejército ruso en manos de las tropas locales.

El Centro de Estrategias de Defensa señaló que una sola unidad rusa que se encontraba alrededor de Izium dejó atrás más de tres docenas de tanques T-80 y la misma cantidad de vehículos de combate de infantería conocidos por el acrónimo BMP. Otra unidad dejó atrás 47 tanques y 27 vehículos blindados.

El centro indicó que los militares de Moscú intentaron destruir algunos de los vehículos abandonados con ataques de artillería mientras retrocedían. Por lo general, las fuerzas armadas destruyen el equipo abandonado para que su oponente no pueda utilizarlo de nuevo.

Pero el caos de la retirada rusa aparentemente los vio dejar municiones y armas intactas, enfatizan los expertos.

Pese a los avances ucranianos, Rusia no deja de golpear otras áreas de la nación, lo que aumenta el número de víctimas mortales en un conflicto que se acerca a su séptimo mes. Los bombardeos rusos en siete regiones, en las últimas 24 horas, mataron al menos a siete civiles e hirieron a 22 más, informó la oficina de la Presidencia de Ucrania este miércoles.

Dos personas murieron y tres resultaron heridas después de que uniformados rusos atacaran Mikolaiv con misiles S-300 durante la noche, denunció el gobernador regional Vitaliy Kim. Los asentamientos cerca de la línea del frente en la región de Mikolaiv siguen bajo fuego constante.

Además, en la región de Lugansk, donde se dirigieron algunas de las tropas rusas que huyeron de Járkiv, continúan intensos bombardeos que interrumpieron el servicio de Internet móvil, aseguró el gobernador de la región, Serhiy Haidai.

La semana pasada, el presidente Zelenski aseguró que los próximos tres meses serán cruciales para la resolución del conflicto y apuntó incluso a una pronta "desocupación" de los invasores. Pero también condicionó esa posible victoria a un fortalecimiento en armas, renovando sus pedidos de ayuda a Occidente.

Con Reuters, AP y medios locales