#Yosoy132, la revolución que inició en un baño de la Ibero

Foto: Archivo Cuartoscuro

Por Ivon Alvarez

Aquel 11 de mayo de 2012 el candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, se vio arrinconado en el baño de la Universidad Iberoamericana.

Lo que se había programado como un día más de campaña se tornó en toda una pesadilla que no terminaría aun al ganar la presidencia. Enrique Peña debería hablar ante estudiantes de la Ibero para explicar su plataforma rumbo a Los Pinos, pero nunca imagino cómo terminaría su día.

El Origen

El equipo de logística de la campaña de Peña tuvo un papel protagónico para que surgiera la indignación de los estudiantes. Y es que fueron subestimados por completo. Ya varios testimonios de los asistentes lo confirman; el staff de Peña quitó cualquier cartel que fuera inconveniente, también ocuparon las primeras filas del auditorio con “estudiantes” a modo portando propaganda del PRI y del candidato, a la entrada agentes quitaban letreros que no querían viera Peña, también una persona ofrecía dinero para no hacer preguntas incómodas y discretamente alguien tomaba fotos de los que expresaban algún tipo de crítica o repudio al partido o su candidato.

Pero al final llegó la pregunta más incómoda, el caso Atenco resonó en el auditorio Sánchez Villaseñor. Una bola caliente le cayó encima al candidato. Peña terminó aceptando la responsabilidad por la actuación de su gobierno en el Estado de México ante el conflicto donde hubo dos muertos, centenares de detenidos y un sinfín de violaciones a los derechos humanos.

Los ánimos ya candentes por las restricciones mencionadas, estallaron como una olla de presión… Pese a los acarreados de enfrente se escucha perfecto ¡Fuera! ¡Atenco no se olvida! Y otras consignas que muchos medios “olvidaron” mencionar.

Foto: Archivo Cuartoscuro

El día de la resaca nacional

La abrupta salida del auditorio y el resguardo del candidato priista en el baño de la universidad fueron recogidos a conveniencia por distintos medios. Pero el error que destapó el movimiento fue el desprecio del partido y de los medios de comunicación tradicionales para dar a conocer la noticia, pues se decía que los que habían gritado y acorralado al candidato no era estudiantes de la universidad, que era un complot agendado por Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato del PRD a la presidencia.

La respuesta y la revolución mediática

Estas acusaciones provocaron que los estudiantes se organizaran, 131 estudiantes grabaron un video donde se presentaban con su credencial y aceptaban que habían participado en el repudio a Peña; con el #Yosoy132, otros alumnos se dieron a conocer y lo más importante, con un discurso directo enfrentaron a medios como Televisa, OEM o El Universal, por prestarse a la desinformación que convenía al PRI. Exigían una democracia en los medios masivos y el reconocimiento de que los verdaderos estudiantes de la Ibero habían repudiado al candidato del PRI.

Crece el movimiento y se convierte en un referente

Pero como bola de nieve, el discurso maduro y colgado de las redes sociales se expandió a otras universidades que mostraron su apoyo a la Ibero. Un movimiento estudiantil que reflejaba las quejas y malestares de la sociedad en general.

A partir de esto, los líderes de #Yosoy132 como Alfredo Lecona, Antonio Attolini y Carlos Brito organizaron asambleas con diversas universidades y organizaciones que querían participar, anunciaron marchas masivas en protesta a la labor precaria y sesgada de los medios.

El movimiento se mostró inclusivo desde el primer momento y por ello todos los sectores de la sociedad que estaban inconformes por diversas situaciones se unieron.

Pero la principal demanda de #Yosoy132 era la democratización de los medios. Y el rumbo era el correcto, ellos exigían que la información que los medios daban a conocer fuera correcta, y certera.

Una de las marchas fue precisamente contra Televisa, la televisora que había estado apoyando al candidato priista desde que era Gobernador del Estado de México y que había puesto a su disposición todas sus plataformas para impulsarlo.

Otras más fue el día que Enrique Peña Nieto fue investido como Presidente de México, el 1 de diciembre de 2012, donde marcharon con otras organizaciones e incluso se les criticó falsamente por apoyar a López Obrador.

Foto: Archivo Cuartoscuro

El discurso termina en la pantalla del Canal de las Estrellas

Uno de sus principales líderes, Antonio Attolini pronto pasó a formar parte de las filas de conductores de Televisa. “Ya me había deslindando del movimiento cuando me ofrecen un programa semanal de una hora a la semana. Para mí fue una oportunidad de democratizar los medios incorporando un discurso distinto”, comentó en una entrevista para su nueva casa.

Este mensaje confuso hizo que se diluyera el mensaje que enarbolaban en un principio. A partir de esto varios de sus compañeros aparecían como invitados a programas de debate y análisis político.

Otro de las caras del #132, fue Alfredo Lecona quien se ha mantenido en el ámbito de la política, este año con una fuerte presencia en la reforma de la CDMX y la Asamblea Constituyente.

Carlos Brito, otro de los brillantes orquestadores se ha convertido en defensor de los derechos humanos y en particular de la libertad de expresión y los derechos digitales.

Otros han creado agencias de publicidad o ONG´s que van de la mano con políticas públicas o partidos políticos, así que de lo que intentaban cambiar ahora son parte activa.

ASÍ LO DIJO

Aldredo Lecona. Líder #Yosoy132. Derechos Humanos, colectivos #Fiscalíaquesirva y #Seguridad sin Guerra.

¿A cinco años del movimiento cómo lo ves?

Es el movimiento estudiantil más importente de las últimas décadas, no se fracasó como muchos explican en una visión muy reduccionista de los hechos. La verdad es que todas las redes que tejimos en ese momento se han activado y los que participamos en el movimiento construimos colectivos, organizaciones o participamos en ellas, y tenemos una visión muy clara de lo que era el retorno autoritario del PRI.

Esto nos ha sobrepasado, las revelaciones de cómo se financian las campañas priistas del Estado de México, ahora pienso que estábamos muy lejanos de la realidad. De la cantidad de dinero que no va a terminar en los bolsillos de los mexicanos. Estuvimos indignados y hemos hecho todos los esfuerzos desde nuestras propias trincheras.

¿Hace falta un movimiento que cohesión?

Hace falta información, nosotros denunciamos en su momento la falta de democratización de los medios de comunicación, es cierto que gracias a esa demanda de 2012 fue posible posicionar la agenda de la democratización de la información que derivó en una ley tal vez hueca de la Ley de Telecomunicaciones, y hemos visto estos intentos de contrareformar lo que bue se logró. Es una victoria del movimiento. Hace falta la vista en os medios.

Debemos conquistar los espacios de poder y cuestionar a las instituciones y eso debe tomar forma mediante organizaciones. Que la gente se de cuenta que no se puede organizar de un momento a otro, sino que debe ir pensando en la siguiente elección. Ojalá que no tengamos que esperar otro Ayotzinapa, otra tragedia u otro candidato impresentable para reaccionar para unirnos.

¿Las asambleas que ustedes mantuvieron algún tiempo, se pueden replicar?

Justo sucede que no hay ahora una coyuntura, pero muchos espacios de deliberación, creo que si se llegara a algo del nivel del 132 nos toca a los que estuvimos ahí explicar nuestras experiencia, nuestros logros y fracasos, de manera que las generaciones nuevas sepan que ocurrió en la historia reciente, porque eso suele olvidarse. Hubo una apreciación del fracaso del movimiento, pero los problemas siguen ahí, las cosas empeoraron desde 2012 para acá, es algo que se ha visto y es tangible.

¿Durmieron con el enemigo?

Teníamos muy claro desde el principio que la construcción de liderazgos terminan en contra de un movimiento que tiene que ser horizontal, porque es lo más democrático y da cabida a voces. El ejemplo muy claro es lo que pasó con nosotros. Las televisoras construyeron un liderazgo a través de una persona ( Antonio Attolini) que traicionó todos los valores del movimiento y que nunca pidió permiso, que no era el caso, vaya, pero nunca consultó la decisión que iba a tomar para poder reaccionar o decidir. Y las incongruencias de él (Attolini) son públicas y son conocidas, traicionó a un movimiento que para nada lo reconocía como líder, su trabajo en las asambleas no tenía un eco como los medios o Televisa quiso construir. Esa es la importancia de mantener la horizontabilidad.