Yolanda Díaz lanza Sumar como "un movimiento ciudadano" prometiendo "un nuevo contrato social democrático"

Sumar ya está en marcha. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha presentado este viernes en Madrid su plataforma, que ha definido como “un movimiento ciudadano” que va más allá de las siglas de un partido y de la suma de formaciones políticas.

“Hoy es un día muy importante porque vengo a hablaros del futuro”, ha comenzado su discurso Díaz, que ha intervenido después de que lo hicieran un grupo de siete personas representantes de la sociedad civil (cinco mujeres y dos hombres) en el centro cultural Matadero de Madrid, donde se han reunido más de 5.000 personas, según fuentes de la plataforma, y al que no han asistido líderes de otros partidos pero sí algunos rostros conocidos como Juan Carlos Monedero, Ernest Urtasun o Enrique Santiago. También rostros de la sociedad civil como Elizabeth Duval, la actriz Petra Martínez o el pianista James Rhodes.

Me dicen que voy lenta, que no tenemos tiempo. Tenemos mucho más de un añoYolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

En su discurso, Díaz ha insistido en la importancia de elaborar “un proyecto de país para la próxima década” que se traducirá en “un nuevo contrato social democrático” del que, ha advertido, “los hiper ricos no se pueden independizar”.

Para dicha elaboración, ha prometido recorrerse el país entero en su proceso de escucha en el que, como se ha anunciado antes de su intervención, habrá dos tipos de actos. Por un lado, actos de escucha sectoriales, donde la sociedad civil trasladará sus propuestas. Por otro, actos de escucha generales, donde la ciudadanía podrá participar en el movimiento.

La idea es que se creen grupos, a modo de equipos temáticos formados por profesionales, activistas, académicos y demás miembros de la sociedad civil, para elaborar esa prometida propuesta de contrato social para la próxima década, que Sumar quiere presentar en 2023.

“Me dicen que voy lenta, que no tenemos tiempo. Tenemos mucho más de un año”, ha aseverado Díaz, que ha advertido de que “corremos el riesgo de perder el país que queremos si no lo hacemos”. “Corre riesgo esta década. Sumemos colectivamente, pensemos el país que queremos”, ha pedido.

La vicepresidenta segunda ha explicado que Sumar “va de inteligencias colectivas, de pensar un país mejor, de querernos, de decirnos lo que queremos para mañana”. Y para ese proyecto de país para los próximos diez años, Díaz ha pedido “paciencia, inteligencia, cariño y pensarnos bien”.

En ese camino, Díaz ha asegurado que da “un paso adelante” con la condición de ser “una pieza más” y de que “el protagonismo” sea de la ciudadanía. “Tiene que hablar la gente, los profesionales, las cajeras, las arquitectas, las urbanistas, las médicas, los sanitarios, las limpiadoras, la gente que nos cuida. Ya está bien que hablen los de siempre”, ha afirmado.

Díaz ha reconocido que el momento político “es muy difícil” porque hay “desafección” ciudadana de la política. “Lo dicen todos los estudios demoscópicos. Me da igual lo que digan, lo que me importa es lo que siento en la calle, cuando paseo por las calles de Madrid, cuando paseo por Galicia, cuando estoy en Extremadura y me decís que no hay futuro, que estamos tristes, que la política no sirve para nada”.

No hay desafección que valga, vayamos caminando juntas, sumemos para decir que el futuro lo decidimos nosotras, a muchas manos, con algo fundamental para la vida que es querernosYolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Pensando en quienes más alejados se sienten de la política, Díaz ha afirmado que “justamente por eso el reto es más importante”. “Lo digo porque la desafección es nuestra responsabilidad”, ha agregado, recordando que las personas son “responsables de las cosas que les importa”. “De la familia, de los trabajos, sois responsables cuando pagáis impuestos, cuando defendéis el planeta, cuando decís que no nos gusta la corrupción”.

“No hay desafección que valga, vayamos caminando juntas, sumemos para decir que el futuro lo decidimos nosotras, a muchas manos, con algo fundamental para la vida que es querernos. No se puede construir desde el no cariño. El reto es ingente”, ha asegurado.

Por eso, Díaz ha reclamado a sus seguidores que piensen “el nuevo país para la nueva década con enorme generosidad y enormes dosis de ternura”. “Como en la vida, en la cosa pública no se puede hacer nada sin ternura. Si no nos resignamos, la próxima década es nuestra”, ha proclamado.

Democracia social y económica

Pero la líder de Sumar no sólo ha hablado de lo que quiere que sea el movimiento, sino que también ha subrayado las líneas políticas que lo definirán, que tienen mucho que ver con lo que se ha hablado antes de su intervención: justicia social, igualdad, servicios públicos, derechos sociales...

Poniendo en valor “las formas en política”, Díaz ha reconocido que la ciudadanía esta “harta del ruido, del enfrentamiento por el enfrentamiento, del no por el no, de votar contra la reforma laboral aunque mejore la vida de la gente”.

“La política es otra cosa”, ha dicho Díaz, “es escuchar, escuchar y escuchar, con mucha calma”. “La política es dialogar, dialogar y dialogar. Tender la mano. Y después de escuchar y dialogar, llegar a acuerdos para cambiar la vida de la gente. Para eso vale la política”.

La democracia económica es más necesaria que nunca, de esto va también SumarYolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Díaz ha dejado claro que sus propuestas políticas van “de cosas sencillas”, entre las que ha destacado “la Sanidad Pública de calidad”, “escuelas públicas de calidad para nuestros hijos”, y de democratizar la economía.

“El reto actual que tenemos es ensanchar la democracia, decir que queremos una democracia mejor, que llegue a los hogares, a las escuelas, a los centros de día, a los centros de mayores, que sea una democracia económica en un momento clave para nuestro país. Tiene que llegar a los impuestos también la democracia”, ha afirmado.

“No es comprensible que un autónomo pague más impuestos que una gran corporación tecnológica. No es justo que las grandes eléctricas se forren a costa de más de cinco millones de pobres energéticos. La democracia económica es más necesaria que nunca, de esto va también Sumar”, ha aseverado.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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