Vox cobrará 2,8 millones de euros directamente de las subvenciones con las que quiere acabar

Una de las paradojas que han aflorado con el ascenso de Vox y su presencia continuada en los medios de comunicación es su ardua batalla contra las subvenciones a los partidos políticos y el hecho de que, pese a estar en contra de ellas, no renuncien a cobrarlas. La explicación que dan desde el partido liderado por Santiago Abascal, como recoge eldiario.es, es que tienen “derecho” a recibirlas porque “están dentro de la ley”. La suma tras los resultados del pasado domingo 10 de noviembre será de 2,8 millones de euros en concepto de ‘subvención electoral puntual’ más los 1,4 millones de las parlamentarias.

Santiago Abascal y los 51 diputados que le acompañarán en el Congreso (solo 12 son mujeres) se hicieron ayer la foto de familia entre los leones. (Foto: Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)

La eliminación de las subvenciones públicas a los partidos es uno de los puntos destacados de su programa electoral y está en su manifiesto fundacional, pero, de momento y mientras no logren acabar con ellas, seguirán engordando sus arcas. Esa es la política al respecto de Vox, cuyos miembros aseguran que serán “los más felices” cuando dejen de existir sin consiguen que su propuesta prospere.

El total que recibirá la formación de ultraderecha asciende a más de 4 millones de euros y según el desglose realizado por eldiario.es se divide en varios conceptos. Por un lado señala lo que recibirá como ‘subvención electoral puntual’ por los 52 diputados, sus dos senadores y los 3,6 millones de votos conseguidos. Esos son los mencionados 2,8 millones de euros.

Luego está el apartado de las subvenciones parlamentarias, que han bajado debido a la proximidad de una legislatura y otra por el adelanto de las elecciones, y que asciende a 1,4 millones de euros. Y a estas cuentas hay que sumar los casi dos millones que, como recordaba solo unos días después de las elecciones Business Insider, ya cobraron los de Abascal por los resultados del 28A, cuando consiguieron sumar 28 diputados.

Ayer, el día la presentación de sus 52 diputados y la foto de todos ellos posando en la escalinata del Congreso, en su comparecencia ante los medios volvieron a insistir en su rechazo frontal a este tipo de subvenciones. “Vox es un partido que está en contra de las subvenciones de los partidos políticos y va a presentar iniciativas para que se termine con ese modo de subvencionar a los partidos”, insistió una vez más Abascal.

Sobre lo de rechazarlas puesto que se está en contra de ellas, el líder de Vox señaló que querer que desaparezcan no implica que su partido vaya a “ir a la batalla política con menos condiciones que el resto”.

Esta contradicción viene siendo recurrente en el argumentario de Vox y cada equis tiempo sus rivales políticos la sacan a relucir para echársela en cara. Mientras hace solo unos días Javier Ortega Smith condicionaba su apoyo al plan de presupuestos de Madrid para 2020, entre otras cosas, a que se aceptase acabar con lo que ellos llaman “chiringuitos”; durante el debate a cinco celebrado antes del 10N Albert Rivera sacó a relucir el hecho de que Abascal hubiese estado cobrando durante años de lo que él mismo había calificado como tal -un organismo subvencionado-.