La tensión política sigue disparada tras los insultos contra Irene Montero

Madrid, 24 nov (EFE).- Aunque la condena a los insultos machistas de Vox contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha sido casi unánime, la tensión política sigue disparada con el partido de Santiago Abascal reafirmándose en su posición y críticas cruzadas entre Podemos y los populares acerca del actual clima de enfrentamiento.

El revuelo causado por las palabras ayer de la diputada de Vox, Carla Toscano, que afirmó que el único mérito de la titular de Igualdad ha sido "estudiar en profundidad a Pablo Iglesias", ha continuado este jueves, fuera y dentro del Congreso de los Diputados.

En el hemiciclo, Vox ha rebajado a una "bronca de colegio de monjas" lo ocurrido y su diputado, Víctor Sánchez, del Real ha defendido que también su partido es víctima de insultos como, ha enumerado, indignos, fascistas, machistas o xenófobos.

Vox denuncia además que diputados de Podemos cargaron contra Toscano, de quien ha dicho que no lloró porque tiene "más hombría" que "todos los diputados zurdos". Toscano por su parte ha escrito un mensaje en Twitter en el que, con tono irónico, no se retracta de sus palabras.

Desde el Gobierno han continuado los mensajes de respaldo a Montero, de varios ministros y del presidente, Pedro Sánchez, que ha cargado contra el "hooliganismo político de derecha y ultraderecha".

Otros ministros como la de Trabajo, Yolanda Díaz, la de Hacienda, María Jesús Montero, o los titulares de Interior, Asuntos Exteriores, y Transportes se han unido a la condena de unas descalificaciones que consideran "detestables", "despreciables", una "vergüenza" y una "estrategia de la derecha que busca tapar" la acción del Gobierno.

La ministra de Igualdad y Unidas Podemos han puesto el foco en que Vox ha rebasado el límite, pero "muchos" lo rozaban en los últimos días, cuando se ha cuestionado la labor de Montero por la rebaja de penas tras la entrada en vigor de la ley del solo sí es sí. Los morados dirigen sus críticas al PP y también a los medios tanto conservadores como progresistas.

No se trata de una bronca del Congreso, sino de violencia política, ha subrayado la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, mientras que Pablo Echenique ha acusado al PP de hipocresía, por pedir respeto para Montero como si "no la hubiera llamado inútil", "sumisa de macho alfa" o "inmadura e infantil".

Los populares piden respeto para Montero, al tiempo que subrayan que también ellos reciben ataques. Así lo ha hecho la portavoz del PP, Cuca Gamarra, que ha recordado que dirigentes de Podemos han "atacado de la misma manera a políticas" como la exalcaldesa de Madrid, Ana Botella, o la actual presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso.

Ayuso no ha reprochado los insultos a Montero, pero ha pedido "reflexión" y ha recordado que ella ha sido calificada de "nazi" o de "asesina", mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha hablado de estupor ante "los insultos que se cruzan unos y otros" y ha señalado que ayer quedó "desagradablemente sorprendido".

Los populares han rechazado además lecciones de Unidas Podemos obre cómo tratar a las mujeres porque los morados "no las tratan a todas por igual", según ha afirmado la diputada del PP Elvira Rodríguez.

Los mensajes sobre descalificaciones cruzadas contrastan con la visión de otros grupos. El PNV ha responsabilizado a Vox del 98 % de los insultos, Esquerra ha pedido no equiparar ni hablar de "mal clima" cuando hay "agresores y agredidos" y EH Bildu considera lo ocurrido como el resultado final de un "brutal acoso" contra Montero durante toda la semana.

JxCat también alude a una "violencia política" que se ve desde hace "años" en Cataluña, Míriam Nogueras alerta de que es "responsabilidad de todos no seguir blanqueando a esta gente".

Pero, ¿cómo corregir que el Congreso se haya convertido en una "en tasca de mala muerte" -en palabras de Aitor Esteban-?. Unidas Podemos promueve un escrito para erradicar la violencia política, mientras desde otros grupos se apunta a la Mesa o la Presidencia de la Cámara Baja.

Especialmente crítico ha sido el portavoz del PNV, que señala que Vox se está pasando "mil pueblos" y debe ser la Presidencia del Congreso quien lo corte, "no con llamamientos de vamos a portarnos bien, chicos y chicas", sino haciendo "su trabajo" y moderando adecuadamente el debate.

Joan Baldoví, de Compromís, ha instado a la Mesa del Congreso a tomar medidas y ser más estricta cuando se insulte a alguien y las ministras María Jesús Montero y Yolanda Díaz han coincidido en señalar que si bien es el Congreso el que tiene que tomar medidas, los grupos políticos también deberían hacer algo.

(c) Agencia EFE