Volvió el fútbol en Alemania, pero la epidemia de coronavirus se dispara en América Latina

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Europa continúa su desconfinamiento y la OMS se reúne para atajar la pandemia

Sin encuentros desde hace dos meses, el mundo del fútbol vivió este domingo en Alemania un clásico a puerta cerrada por la epidemia, que parece dar un respiro a España, Reino Unido e Italia, mientras que en América Latina sigue sin dar tregua.

Tras dos meses confinados, las restricciones se aliviaron este fin de semana en muchos países, especialmente en Europa, y los aficionados al deporte rey pudieron elegir entre sentarse frente al televisor a disfrutar del partido o salir a tomar el aire.

La Bundesliga es el primer gran campeonato que se reanudó, el sábado. Y en el segundo encuentro, este domingo, el Bayern Múnich gana 2-0 al Unión Berlín en un partido a puerta cerrada, sin apretones de manos ni niños escoltando a los jugadores.

Más de cinco meses después de aparecer en China, la pandemia que ha puesto en jaque a la economía mundial prosigue su carrera mortífera, si bien en tres de los países más castigados, este fin de semana dejó los balances de fallecidos más bajos desde que impusieron las medidas de confinamiento.

Tanto Italia, como España y el Reino Unido, que registraron respectivamente 145, 87 y 170 decesos en las últimas 24 horas, parecían ver la luz al final del túnel este domingo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de cifras del fin de semana que podrían estar incompletas, como ya ocurrió en el pasado.

Sudáfrica, en contraste, anunció este domingo 1.160 nuevos contagios, el balance diario más alto desde el 1 de marzo, cuando empezaron los registros.

Entretanto, en América Latina, Brasil superó la barrera de los 15.000 muertos, aunque los expertos consideran que las estadísticas esconden una realidad mucho más trágica mientras el presidente Jair Bolsonaro no para de criticar el confinamiento decretado por algunos gobernadores.

"El desempleo, el hambre y la miseria serán el futuro de los que apoyan la tiranía del aislamiento total", tuiteó el presidente de extrema derecha. América Latina y Caribe superaron los 508.000 contagiados y los 28.700 muertos.

- "Quedarse atrás" -

En Estados Unidos, el país más enlutado con casi 90.000 muertos, donde arrecian las críticas contra la gestión del presidente Donald Trump, la Casa Blanca reprobó fuertemente la labor de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), a los que acusó de los retrasos iniciales de Estados Unidos en la detección de la COVID-19.

"Al comienzo de la crisis, los CDC, que gozaban de la reputación más respetada en este dominio a nivel mundial, permitieron que el país cayera en lo más bajo en materia de testeo", declaró el asesor económico de la Casa Blanca Peter Navarro a la cadena NBC. "Además, concibieron un test malo. Y eso nos hizo quedar atrás", agregó.

En Europa, decenas de millones de habitantes disfrutaron de un primer fin de semana de relativa libertad.

En Francia, muchas playas fueron literalmente tomadas por gente ansiosa de darse un chapuzón tras dos meses encerrados. "Echaba mucho de menos la playa. ¡Solo esperábamos eso, el anuncio de la reapertura!", declaró aliviado Nathanael, de 28 años, en Saint-Malo (oeste).

En este país, que registró más de 28.100 muertos, los desplazamientos siguen limitados a un radio de 100 km en torno al domicilio y las playas están reservadas a actividades "dinámicas", sin posibilidad de tumbarse a tomar el sol.

- "Riesgo calculado" -

Grecia también abrió sus playas privadas pero a condición de respetar algunas consignas estrictas, como la prohibición de poner una sombrilla a menos de cuatro metros de su vecino. Las playas públicas abrieron el 4 de mayo.

En el Reino Unido (unos 34.600 fallecidos), la gente afluyó a los parques, haciendo difícil respetar las medidas de distanciamiento social, en el primer fin de semana de suavización de las medidas de confinamiento.

En cuanto a Italia (más de 31.900 muertos), muy dependiente del turismo, anunció la retirada de la cuarentena obligatoria para los visitantes extranjeros y la reapertura de las fronteras a todos los turistas de la UE a partir del 3 de junio.

"Nos enfrentamos a un riesgo calculado, sabiendo que la curva epidemiológica podría de nuevo subir", comentó el primer ministro, Giuseppe Conte.

España, donde se registraron 27.650 fallecidos, pretende reabrir sus fronteras aéreas para los españoles y los residentes en España.

Ante tantos anuncios unilaterales, la Comisión Europea indicó que desea que la reapertura de fronteras internas se realice de forma "concertada" y "no discriminatoria".

- Vigilancia en China -

Grecia también suavizó las restricciones fronterizas para facilitar la llegada de mano de obra extranjera indispensable para las cosechas, sobre todo para los vecinos albaneses, que no son miembros de la UE.

"Sin los albaneses, no tendríamos ni un melocotón", dijo Panagiotis Gountis, agricultor de Veria, en el norte del país.

India, por su parte, prolongó dos semanas las medidas de confinamiento, hasta el 31 de mayo, aunque matizó que podrían aprobarse algunas enmienda para "facilitar la actividad económica".

Catar empezó este domingo a aplicar las sanciones más severas en el mundo contra las personas que no lleven mascarilla en público, con hasta tres años de cárcel y multas de más de 50.000 euros.

En todas las partes del mundo, la vigilancia es la consigna mientras se espera una eventual vacuna y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte regularmente contra el riesgo de una segunda oleada de contagios.

En China, donde el coronavirus estaba bajo control, las autoridades se toman muy en serio esta posibilidad.

"Nos enfrentamos a un gran desafío", dijo en la cadena CNN Zhong Nanshan, uno de los principales asesores del ministerio de Salud, señalando que una "mayoría" de chinos es "susceptible de ser infectado" en el futuro.

Zhong también reconoció que las autoridades de Wuhan, el epicentro de la pandemia, escondieron el alcance de la misma cuando surgió a finales de diciembre.

El lunes, los 194 Estados miembros de la OMS se reunirán telemáticamente para tratar de coordinar la respuesta a la pandemia, una cita bajo la amenaza de una confrontación directa entre Washington y Pekín.

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