Volodímir Zelenski visita Jersón mientras desde Rusia recuerdan que esa ciudad es de su territorio

Visita sorpresa de Volodímir Zelenski a la ciudad de Jersón. El presidente de Ucrania se mostró visiblemente emocionado al comprobar en primera persona lo que hasta hace pocas semanas parecía del todo imposible: Jersón, de nuevo, en manos de Kiev. Para Zelenski es poco menos que el principio del fin de la guerra.

"No fue agradable ver tal cantidad de casas destruidas, tal cantidad de cafeterías destruidas", decía Zelenski. "Eso es lo que hizo la Federación Rusa en nuestro país: mostró al mundo entero que puede matar. Pero todos nosotros, nuestras Fuerzas Armadas, nuestra Guardia Nacional, nuestros servicios de inteligencia, han demostrado que es imposible matar a Ucrania".

Desde Moscú, de momento, silencio con repecto a las imágenes llegadas desde un territorio no hace mucho ocupado por sus tropas y todavía considerado propio: "Sin comentarios", decía el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov. "Zelenski sabe que es territorio de la Federación Rusa".

El objetivo de Putin es dejar a Ucrania fría y oscura este invierno, así que debemos mantener el rumbo

Precaución, llega el invierno

Desde la OTAN, por su parte, abogan por la precaución. Su secretario general, Jens Stoltenberg, recuerda que es demasiado pronto para sacar conclusiones o pensar de manera demasiado optimista.

"Los próximos meses serán difíciles", recordaba Stoltenberg. "El objetivo de Putin es dejar a Ucrania fría y oscura este invierno. Así que debemos mantener el rumbo".

Efectivamente, las infraestructuras básicas de Jersón fueron destruidas por los rusos antes de su marcha, lo que augura tiempos muy difíciles para los habitantes de esta ciudad, convertida en todo un símbolo y ahora mismo, aunque sea por unas horas, escenario de una gran alegría y celebración.

Cabe destacar que durante la visita de Zelenski se escucharon en la ciudad algunas explosiones, aunque no se reportaron informes oficiales sobre ataques rusos. La capital de la región se haya actualmente cerrada para todo aquel que quiera entrar o salir de la misma. Los especialistas trabajan aún en el desminado de la zona, y continúa igualmente la búsqueda de soldados rusos que quedaran rezagados durante el repliegue.