Podemos no vislumbra otro desenlace que no sea la coalición

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante su comparecencia ante los medios tras recoger este jueves en el Congreso el acta de diputado, EFE/ Chema Moya

Madrid, 30 nov (EFE).- No hay en Unidas Podemos un ápice de incertidumbre ni desesperanza: de entre todos los finales que barajan sus dirigentes, ninguno pasa por que ERC no facilite la investidura de Pedro Sánchez como jefe de un Gobierno de coalición que tendría a Pablo Iglesias como vicepresidente.

El silencio con el que se ha abordado la negociación del Gobierno con el PSOE contrasta con el optimismo que trasladan los dirigentes de la coalición morada cuando se les pregunta por el más complejo de los pasos: que ERC repita la abstención de julio.

"Espero que la próxima Nochebuena los españoles puedan cenar con un Gobierno", dijo este jueves en el Congreso el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, haciendo así gala de un optimismo que ha trasladado al núcleo duro de su coalición.

No hay atisbo de duda. Los morados están convencidos de que ERC no repetirá esta vez el bloqueo -como sucedió el año pasado al no aprobar los presupuestos- y que facilitará la conformación de un Gobierno. "No hay alternativa: la otra opción es el precipicio", explica a Efe otro dirigente morado.

Sí hay más dudas en el cuándo puede dar ERC su brazo a torcer, y hay quien apunta a que los republicanos necesitan tiempo para que su electorado digiera el acuerdo. "Mi impresión es que la decisión está tomada pero el pacto lo tienen que vestir", dice otro dirigente de Unidas Podemos, que incide en que el PSOE tiene que "ayudar".

Pese a que circulan teorías conspirativas, los de Pablo Iglesias están seguros de que la apuesta de Pedro Sánchez por la coalición de izquierdas es firme y que no habrá viraje de última hora, de modo que hará todo lo posible porque ERC pacte, indica otro dirigente.

Los morados no han entrado de momento a negociar pero mantienen contactos informales con los republicanos.

También el Gobierno en funciones aborda con esperanza el encuentro con ERC planeado para la próxima semana, aunque los republicanos avisan de que no tienen prisa y siguen en el "no", a la espera de que los socialistas acepten su mesa de negociación para resolver el "conflicto político" catalán.

Mientras tanto, el PSOE y Unidas Podemos tienen ya prácticamente cerrado tanto el Gobierno como el acuerdo programático, aunque la intención es no dar a conocer los detalles hasta la investidura.

Sin embargo, de forma extraoficial fuentes de la negociación han apuntado a que Unidas Podemos podría encargarse -además de la vicepresidencia social que ocupará Pablo Iglesias- de los ministerios de Igualdad, Trabajo (sin Seguridad Social, que seguirá bajo el control del PSOE) y Universidades, así como de una cuarta cartera aún sin concretar.

En Podemos dan por hecho que estará en el Gobierno su número dos, Irene Montero, que se perfila como ministra de Igualdad, y también Yolanda Díaz -de IU pero muy cercana a Pablo Iglesias- que se ocuparía de Trabajo.

El Ministerio de Universidades es el que podría estar reservado para los comunes, que lo han pedido y tienen varios nombres que suenan con fuerza para dirigirlo, entre ellos el de Rosa Lluch, profesora de Historia Medieval en la Universidad de Barcelona e hija del exministro socialista Ernest Lluch, asesinado por ETA hace 19 años.

En Comú Podem es una pata esencial en el grupo de Unidas Podemos, puesto que tiene siete de los 35 escaños que lograron en las últimas elecciones generales en las que logró mantener el número de diputados que ya tenían pese a la caída que sufrió el partido morado en otros territorios.

Solo en el caso de que haya un cuarto ministerio para Unidas Podemos tendría posibilidad de ocuparlo Alberto Garzón, que dice estar dispuesto a ser ministro si finalmente sale adelante el Gobierno de coalición y ya ha avisado de que quien sea titular por parte de IU tendrá que representar a todos los militantes y no "a uno nada más".

Según fuentes de la coalición, el coordinador federal de IU ha mostrado de forma directa interés en ser titular de una cartera.

Los de Podemos confían en que se cumplan sus previsiones y logren finalmente el objetivo con el que se presentaron a los comicios del 28A y también a los del 10N: entrar al Gobierno para influir en las políticas.

No obstante, ya avisan de que, con 35 diputados, el peso de sus medidas en la futura coalición será limitado y son conscientes de que tendrán que renunciar a objetivos básicos como el impuesto a los bancos, el control del precio del alquiler o la derogación de la reforma laboral.

Lourdes Velasco.