Visa y otros gigantes de pagos pondrán la mira sobre la venta de armas en EE. UU.

Las mundiales de pagos aplicarán un nuevo código que identifica las transacciones en las tiendas de armas de Estados Unidos, tras la presión de los activistas del control de armas que dicen que ayudará a rastrear las compras sospechosas y evitar tiroteos masivos.

Hasta el viernes 9 de septiembre, las ventas en las tiendas de armas de Estados Unidos se consideraban "mercancía general". Ahora serán categorizadas de manera separada, al menos por los gigantes de pagos como Visa, MasterCard y American Express.

La Organización Internacional para la Estandarización (ISO), una red mundial que identifica las normas internacionales requeridas por los gobiernos, aprobó la creación de un código comercial específico para los minoristas de armas.

Los activistas a favor del control de armas y municiones aseguran que la categorización ayudará a rastrear las compras sospechosas y podría servir para detectar de manera temprana las posibilidades de tiroteos masivos.

La adopción de la medida por parte de Visa, Mastercard y American Express, que comenzará a ser implementada, podría ejercer presión sobre los bancos emisores de tarjetas para que también se acojan al estándar.

Un debate de larga data en Estados Unidos

Algunos de los fondos públicos de pensiones más grandes del país, como el fondo de maestros de California, habían estado presionando a las firmas de tarjetas de crédito para que establecieran códigos de venta específicos para ventas relacionadas con armas de fuego como una manera de ayudar en la lucha contra la violencia armada.

Hoy en día, estos códigos de categoría existen para casi todos los tipos de compras, incluidas las realizadas en supermercados, tiendas de ropa, cafeterías y muchos otros minoristas.

“Cuando compra un tiquete de avión o paga sus compras, la compañía de su tarjeta de crédito tiene un código especial para esos minoristas. Es de sentido común que tengamos las mismas políticas para las tiendas de armas y municiones”, dijo recientemente el alcalde de Nueva York, Eric Adams, un excapitán de la Policía que culpa a la proliferación de armas de la violencia en su ciudad.

En contraparte, a algunos defensores de los derechos de las armas les preocupa que el nuevo código pueda dar lugar a una vigilancia no autorizada y que señale injustamente a una industria en la que, argumentan, la mayoría de las ventas no conduce a tiroteos masivos.

Lars Dalseide, vocero de la Asociación Nacional del Rifle, aseguró que esta decisión de la industria “no es más que una concesión ante los políticos y activistas antiarmas empeñados en erosionar los derechos de los estadounidenses respetuosos de la ley".

Los tiroteos masivos de este año, incluido el de una escuela primaria en Uvalde, Texas, en la que murieron 19 niños y dos maestros, han agitado el debate de larga data en Estados Unidos sobre el control de armas.

Con AP y Reuters