La violencia de las masacres se ensaña con los jóvenes pobres en Honduras

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Tegucigalpa, 7 jun (EFE).- Las masacres de este año en Honduras, que han dejado 81 muertos, reflejan que la violencia continúa imparable en Honduras pese a la pandemia de covid-19, con los jóvenes como principales víctimas, indicaron este lunes expertos consultados por Efe.

El director de la ONG Casa Alianza, José Guadalupe Ruelas, afirmó que la violencia en Honduras "no se ha detenido y sigue siendo ejecutada de manera impune", a pesar de la pandemia, que deja en el país cerca de 242.000 contagios y 6.479 muertos.

El país registra 23 masacres dentro de las más de 1.400 muertes violentas ocurridas entre enero y mayo de 2021, según el Observatorio de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Entre las víctimas de las masacres hay 8 mujeres y 73 hombres, en su mayoría jóvenes, según el ONV.

Ruela indicó que las víctimas de las masacres son, principalmente, personas de escasos recursos, es decir, "entre más pobre, más vulnerable ante la violencia".

La violencia cumple una función de "fragmentación social", por lo que las comunidades que sufren este fenómeno tienen "serios problemas sociales, económicos, organización y relaciones, lo que los vuelve más vulnerables", añadió.

FALTA DE INVESTIGACIÓN

La falta de una "investigación científica" sobre las masacres es una muestra más de la negligente respuesta de las autoridades de Seguridad que atribuyen esos hechos a pleitos de pandillas y grupos del crimen organizado, señaló.

"No hay una investigación que dé con el paradero de la mayoría de los ejecutores de estas masacres y genere la información necesaria para entender de manera científica lo que está ocurriendo", subrayó el activista, quien lamentó que el país no cuente con una estrategia de prevención de la violencia.

En su opinión, las masacres son "un tema de vieja data" en Honduras, donde personas ligadas al crimen organizado "tienen poder de decisión sobre la Policía Nacional, el Ejército y las instituciones del país, lo que acrecienta las oportunidades de que la violencia aumente y se generen este tipo de acciones (homicidios múltiples)".

Dijo que la Administración del presidente Juan Orlando Hernández no ha cumplido su promesa de garantizar la seguridad a su población.

Por el contrario, las autoridades estatales ejercen una "violencia, que ellos llaman orden y control, pero es violencia, la gente no puede manifestarse porque es gaseada y amenazada", agregó.

"Cuando uno ve los resultados de la violencia en Honduras no puede decir que este Gobierno ha tenido éxito o ha hecho todo lo necesario y llega a la triste conclusión de que el Gobierno no enfrenta la violencia, la administra para su bien, tener un discurso político electoral y poder militarizarse", enfatizó Ruela.

JÓVENES, PRINCIPALES VÍCTIMAS

La directora del Observatorio de la Violencia, Migdonia Ayestas, coincidió con Ruela en que, en todo este entramado, las personas jóvenes son la población más afectada por la violencia.

"El principal factor de riesgo para ser víctima de la violencia es ser joven menor de 30 años" en Honduras, país con 9,5 millones de habitantes y considerado uno de los más violentos del mundo por las altas tasas de homicidios, subrayó Ayestas.

Dijo que el 55 % de las masacres son perpetradas en el área urbana y el 65 % de esos asesinatos múltiples ocurre en San Pedro Sula, Tegucigalpa, Choloma, Intibucá y Catacamas, en el norte, centro, occidente y oriente del país.

"Sin duda se requiere la acción de investigación científica criminal para conocer quiénes están desarrollando este tipo de hechos (violentos) múltiples que hacen aumentar la inseguridad y el miedo en la población", enfatizó Ayestas.

Las estrategias de seguridad en Honduras están orientadas a aumentar la presencia militar y policial para "disuadir el delito" pero las autoridades "no han establecido acciones para prevenir la violencia", acotó experta.

(c) Agencia EFE