Vietnam cumple 50 años en Valladolid

Fotografías de Larry Burrows

VALLADOLID, 22 (EUROPA PRESS)

El 1 de septiembre se inaugura en la Sala Municipal de Exposiciones San Benito de Valladolid de Valladolid la exposición 'Vietnam. 50 años. Fotografías de Larry Burrows', formada por un centenar de obras este gran fotoperiodista fallecido en Vietnam en 1972. La muestra que se presenta por primera vez en España, coincide con la conmemoración del 50 aniversario del inicio de dicho conflicto bélico.

La exposición es también la primera presentación en España de las fotografías de Larry Burrows, periodista gráfico y corresponsal de guerra para la revista Life. Burrows, nacido en Londres en 1926, destacó como uno de los fotoperiodistas más relevantes de la guerra de Vietnam, según informaron a Europa Press fuentes de la organización.

En Vietnam, el fotoperiodismo llegó a sus cotas máximas de libertad de expresión: se trabajó libremente y se difundieron imágenes de la guerra que ayudaron a mostrar su crueldad al mundo y a influenciar enormemente en la opinión pública, especialmente en los EEUU. Supuso el principio y el fin del fotoperiodismo libre; fue la última guerra fotografiada por los fotoperiodistas.

La exposición que conmemora los 50 años de la guerra (1961-2011) presenta un monográfico del conflicto a través de las fotografías que Larry Burrows tomó durante los años que trabajó allí como periodista gráfico, desde su llegada en 1962 hasta su muerte en el conflicto en 1971.

Las fotografías se presentan en blanco y negro y en color, en un momento en que la fotografía de guerra en color todavía era muy escasa. Burrows fue uno de los maestros precursores que estableció unos parámetros del color difíciles de igualar incluso hoy en día.

Esta exposición ha sido posible gracias a la colaboración de la galería Laurence Miller de Nueva York y al propio hijo del fotógrafo, Russell Burrows, que representa el legado de este autor.

DERRIBADO EN UN HELICÓPTERO

Larry Burrows se desplazó a Indochina desde los inicios del conflicto, y allí murió cuando el helicóptero en el que viajaba fue derribado. Comenzó su carrera en prensa dentro del departamento artístico del Daily Express y posteriormente en la agencia Keystone, como técnico de laboratorio. A partir de 1942 comienza su colaboración para Life, que le envía en 1961 a cubrir los campos de batalla vietnamitas.

Sus fotografías más premiadas poseen un gran sentido de la composición al servicio de la realidad que muestra los horrores de la guerra, el dolor y el drama humano, como en el reportaje la Batalla de la montaña 484, Vietnam del Sur, en la que el uso del color, además, otorga más veracidad a la tensión del momento, a los cuerpos muertos y al soldado que completamente ensangrentado pide ayuda. Burrows fue un maestro del color en el campo de batalla.

Larry Burrows entendió muy bien el conflicto y se mostraba sensible hacia la situación de los vietnamitas y a la de los americanos. Cuando otro de sus grandes reportajes salió, 'One Ride with Yankee Papa 13' (Una vuelta con papá Yankee 13), el fotógrafo demostró su incomodidad por mostrar una tragedia con tanto dolor implícito.

El reportaje, del cual se muestra una selección en la exposición, muestra como una misión de un batallón de helicópteros, encargados de transportar tropas al campo de batalla, acaba en tragedia cuando uno de los artilleros resulta muerto y otro herido ante la presencia del joven marine James Farley. 'One Ride with Yankee Papa 13' se realizó el 31 de marzo de 1965 y apareció publicado en la revista Life en el número 16 de abril. Está considerado uno de los grandes logros fotográficos de esta guerra.

Hacia el año 1971 Burrows ya había cubierto decenas de batallas y operaciones. Su último retrato, tomado por Roger Mattingly en febrero de 1971, tres días antes de su muerte, y que se incluye en esta exposición, muestra un hombre cansado y con la desolación marcada en su rostro.

Para Larry Burrows la guerra se terminó el 10 de febrero de 1971 cuando el helicóptero en el que viajaba fue alcanzado por fuego antiaéreo cerca de la frontera de Laos. Murió toda su tripulación, entre ellos Burrows y tres fotógrafos más: Henri Huet, Potter Kent y Shimamoto Keisaburo.

Debido a lo abrupto del lugar del accidente, de Burrows sólo se pudieron encontrar los restos maltratados de una Leica M3. Sus fotografías aportaron una dimensión muy humana a una guerra muy cruel. Larry Burrows representó un hito muy importante en el fotoperiodismo: fue el último gran fotógrafo fotografiando, en libertad, una guerra en constante evolución.