Una desastrosa experiencia con pepperoni y gaviotas le vetó el acceso a un hotel

El canadiense Nick Burchill ha estado vetado en el Fairmont Empress Hotel durante casi dos décadas por un incidente digno de película. Nick ha decidido contar su versión de los hechos en su cuenta de Facebook, donde también ha pedido disculpas y ha solicitado el fin de la prohibición por parte del hotel, algo que finalmente ha conseguido.

El hombre cuenta cómo en 2001 tuvo que quedarse en este hotel de la ciudad de Victoria, Canadá, para acudir a una reunión. Nick aprovechó la ocasión para volver a ver a sus amigos de la Marina, que le pidieron que llevase pepperoni al encuentro, un producto típico de la zona donde vive Nick.

Al llegar al hotel Nick decidió colocar el embutido cerca de una ventana abierta para que le diera el fresco, ya que su habitación no disponía de aire acondicionado. Salió a dar un paseo y al volver encontró a unas 40 gaviotas en la habitación comiendo pepperoni.

Los animales defecaron por toda la habitación y comenzaron a revolotear hacia todas las direcciones cuando vieron a Nick. ¿El resultado? La estancia acabó hecha un desastre. Para intentar asustarlas, el hombre les lanzó un zapato y una toalla, que salieron volando por la ventana abierta. Ambos cayeron al lado de un grupo de turistas, que por suerte pudieron evitarlos.

Nick bajó a recuperar el zapato, que se había mojado. Cuando intentó secarlo con el secador del hotel, provocó un cortocircuito. Cuando la camarera del hotel acudió a la habitación y vio el desastre no fue capaz ni de mediar palabra con Nick. Este tenía que salir a cenar, cuando volvió sus pertenencias habían sido trasladadas a otra habitación. Al dejar el hotel se le comunicó que no podría volver nunca más a alojarse allí.

Ahora, el hombre ha mandado una carta al hotel pidiendo perdón, junto a medio kilo de pepperoni, y ha explicado al historia con todos los detalles en Facebook. Por suerte, la dirección del hotel ha confirmado que Nick puede volver a quedarse en una de sus habitaciones. Le han comunicado que ya disponen de aire acondicionado y que el pepperoni estará a salvo si vuelve. Por su parte. Nick está subastando una gaviota que él mismo ha tallado en Ebay.