Una turista da de comer a un oso negro, sube el vídeo a las redes y ahora se enfrenta a 6 meses de prisión

Kristin H.F. no pensaba que interactuar con un cachorro de oso negro al que dio de comer en una visita a Gatlinburg, en Tennesse, Estados Unidos, le podía salir tan caro. Y es que ahora se enfrenta a una multa de 500 dólares y a una pena de seis meses de cárcel porque las leyes locales prohíben alimentar a estos animales o dejarles comida en un radio de 10 kilómetros alrededor del municipio. La prueba que delató a la joven fue un vídeo que ella misma compartió en su cuenta de Tik Tok en el que aparece agachada frente al plantígrado sosteniendo una rodaja de sandía, varios trozos de chocolate y un pastel relleno de crema. El animal ingiere todos estos alimentos directamente de la palma la mano de Kristin y se acerca hasta tal punto que se pone a olfatear la cámara con la que graba la chica. Las autoridades de vida silvestre de la zona emitieron un comunicado condenando los hechos: “El deseo abrumador de tener un encuentro cercano con un oso negro es extrañamente más poderoso que el sentido común”. “Muchas personas dan de comer a los osos sin tener en cuenta las terribles consecuencias para ellos y para los humanos que dejan atrás”, añade el escrito. Los expertos desaconsejan alimentar a los animales salvajes con comida para humanos porque no es parte de su dieta natural y puede ocasionarles heridas, enfermedades o incluso la muerte. Además, pueden volverse dependientes y comportarles serios problemas para sobrevivir en sus entornos naturales. También es posible que pierdan el miedo a las personas y se vuelvan agresivos en su intento de conseguir más comida, lo que les llevará a convertirse en una amenaza para la seguridad pública. Así mismo, puede interferir en sus ciclos vitales y migratorios, provocando graves problemas para la conservación de las especies. Por todos estos motivos, muchos parques naturales, emplazamientos turísticos o municipios prohíben a sus visitantes que den de comer a los animales que albergan, ya sean osos, jabalíes, ciervos, palomas o patos, entre muchos otros. De hecho, los patos son unos de los grandes perjudicados por este tipo de acciones, ya que la gente les suele dar pan sin tener en cuenta que no tiene ningún valor nutricional para ellos y les puede provocar serios problemas porque al sentirse saciados no ingieren la comida que realmente necesitan. Normalmente, estas prácticas buscan únicamente una foto o un vídeo para compartir en las redes sociales obviando que son realmente peligrosas para los animales y pueden costarles la vida.