El ‘top manta’ se suma a la lucha contra el coronavirus y produce más de 1.400 mascarillas y 500 batas

Uno de los colectivos más perjudicados por el confinamiento decretado por el Gobierno para evitar la expansión del coronavirus es el de los manteros. La cuarentena ha tocado de lleno a una actividad muy extendida en ciudades como Barcelona o Madrid que se nutre, principalmente, del turismo. Ante esta adversidad, el ‘top manta’ ha decidido organizarse para salir adelante pero, sobretodo, para unirse a la lucha contra el coronavirus.

Así, el autodenominado Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona ha convertido la tienda que tiene en el barrio del Raval de la ciudad condal en un taller de costura para la  fabricación de mascarillas, gorros y batas para los hospitales catalanes.

Han adaptado el local siguiendo la normas de riesgos laborales derivadas de la crisis sanitaria como mantener una distancia de 1,5 metros entre los empleados.

En total, son 30 las personas que trabajan diariamente en la confección de estos artículos con 18 máquinas de coser industriales. Hasta la fecha han producido más de 1.400 mascarillas y 500 batas.

A través de un vídeo publicado en la cuenta de Twitter de este sindicato, su portavoz, Aziz, explica que muchos de los integrantes de este colectivo son costureros de profesión y que, por este motivo, han decidido ponerse a trabajar en la confección de este material.

En otra de las imágenes difundidas por el colectivo, se puede observar a varios de sus integrantes manipulando las máquinas de coser en el interior de este taller improvisado para la ocasión.

La iniciativa de los manteros de Barcelona ha generado decenas de reacciones agradeciéndoles su labor.

El Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes ha creado además un banco de alimentos solidario para la subsistencia de las familias de manteros afectadas por la crisis sanitaria y aseguran haber abastecido ya a 300 familias.