La táctica de despiste de este doctor para vacunar a un bebé evitando que llore

Los bebés son unos pacientes especiales, y trabajar con ellos puede llegar a ser un quebradero de cabeza para cualquier doctor. Si además lo que hay que hacer con ellos es inyectarles una vacuna, la sola visión de la aguja puede hacer que el berrinche vuelva ese trabajo una tarea titánica. Pero este pediatra neoyorquino se ha hecho famoso con su técnica infalible que consigue que los bebés permanezcan tranquilos al pincharles.

La usuaria de TikTok @Chrissymariana ha compartido un vídeo en el que se ve uno de los asombrosos momentos en los que el doctor William Gerba logra distraer a los bebés. “Mira cómo mi hija ni se inmuta gracias a lo genial que es su médico”, dice esta mamá al comienzo de las imágenes, en las que se ve a su hija sentada sobre sus piernas mientras ella le sujeta los brazos sosteniéndolos en alto por las manos.

El pediatra comienza a tararear una pegadiza canción, y mientras canta juega con ella y le hace cosquillas, consiguiendo su enternecedora sonrisa. Cuando ya está relajada, le pasa la gasa desinfectante por la zona del muslo en la que va a ponerle la inyección, un gesto que hace pasar por una parte más del juego.

A continuación saca la jeringuilla, con la funda todavía puesta, y prosigue el divertido baile pasándola por el cuerpo de la bebé, con lo que esta deja de verla como un objeto amenazante. Una vez conseguido esto y con la pequeña divertida y sonriendo, le quita la funda y lleva a cabo rápidamente el pinchazo en el muslo. Por unos momentos, la bebé pone cara de extrañeza, pero su reacción no pasa de ahí y se mantiene tranquila en todo momento.

El vídeo acumula 48 millones de visualizaciones, y han sido miles las personas que elogiaban la dedicación y el buen hacer del pediatra. Como siempre, también hubo lugar paralas opiniones ‘haters’ y un usuario comentó “Estoy seguro de que empezó a llorar después de la inyección. La madre decidió responder y subió un segundo vídeo que prosigue donde terminaba el anterior, que había cortado instantes después de que el médico pusiera la vacuna. Y, en efecto, en esta segunda versión se puede comprobar que su hija no llora en ningún momento, y todo gracias a este truco del entrañable doctor Gerba.