Proponen un barco congelador para recuperar el hielo Ártico

¿Puede el hombre recongelar el hielo perdido del Océano Ártico perdido a causa del cambio climático? Parece una idea simple, pero quizás alguno piense que tiene su lógica, y por eso Faris Rajak Kotahatuhaha, indonesio de 29 años, jefe de proyecto de un estudio de arquitectura, ha ganado el segundo premio de un concurso promovido por la ASA, la Asociación de Arquitectos Siameses.

Es una idea “bastante loca” afirma su autor, aunque “innovar siempre tiene que ser una locura”. Un enorme barco congelador capaz de sumergirse en aguas árticas descongeladas, captar una masa enorme de agua en su depósito, taparla para impedir que entre la luz del sol, desalarla para favorecer su congelación… Para, al cabo de un mes conseguir un bloque hexagonal de hielo de 5 metros de grosor y 25 metros de ancho. El bloque se dejaría en el mar próximo a otras formaciones de hielo, y por su forma y dimensiones, parecidas a las celdas de un panal, sería más fácil de ensamblar que el hielo natural.

«Todos los países pueden juntarse para crear este congelador gigante», comentaba Kotahatuhaha tras ganar el premio. Y es que, aunque la idea sea sencilla, el coste de construcción del barco y la energía que se necesita para formar el “bloque de hielo bebé” hacen de este proyecto una aventura bastante cara que no convence a los expertos.

Sin embargo, mientras el nivel del mar sube cada año 3 milímetros en todo el planeta y no nos ponemos de acuerdo en cómo reducir las emisiones de CO2, son muchos los equipos científicos que ponen en marcha ideas para recuperar el hielo de los polos de forma artificial. Como en la Universidad de Arizona, en 2017 propusieron instalar enel Ártico 10 millones de bombas eólicas sobre la capa de hielo para achicar agua a la superficie en invierno y formar más hielo durante los fríos días de invierno, o construir un muro de 100 metros frente al glaciar Jakobshavn, el más afectado por el rápido deshielo en Groenlandia, para frenar su erosión. Una idea que se publicó en la revista “Nature” el año pasado.

Pero hay otros que han decidido pasar a la acción. La organización Ice911, que reúne a profesores y expertos científicos de todo el mundo, lleva probando desde 2018 cuál es el efecto de colocar “arena blanca” sobre las plataformas de hielo existentes en el Ártico para ver si se mantienen o engrosan las placas congeladas. Se trata de unas microesferas de vidrio a base de sílice pensadas para cubrir el hielo más delgado del Ártico, para reflejar mejor el sol, aumentar el efecto albedo y propiciar que el hielo se mantenga frío. Según dicen en su web, seguirán intentándolo hasta cumplir su objetivo, mantener la temperatura del planeta.