Así es la polémica iglesia satánica de Colombia por dentro

El Templo Luciferino Semillas de la Luz es un lugar de culto dedicado a Satán que se encuentra ubicado a las afueras de un pequeño municipio de Colombia llamado Quimbaya. Está dirigido por un expolicía y padre de tres hijos que se hace llamar Víctor Damián Rozo Villareal, un polémico personaje al que muchos tildan de estafador pero que otros definen como guía espiritual que promete fortuna y bienestar a cambio de entregar el alma al diablo. Rozo Villareal, su nombre real es Héctor Lodoño, construyó este templo en 2016 en una finca de su propiedad en la que también tiene dos casas y una piscina. Se trata de un edificio de fachada blanca con un gran portón negro y dos cruces invertidas a lado y lado del mismo. El interior es espacioso y sobrio y está presidido por una gran figura de Lucifer, el ángel caído o portador de la luz al que la soberbia le condujo a la oscuridad y que el cristianismo identifica con Satanás. Esta gran figura de Lucifer también está flanqueada por cruces invertidas de color rojo y el templo presenta otros detalles satánicos como una cara del demonio grabada en el suelo. Así se puede apreciar en un vídeo compartido por el propio Víctor Damián Rozo en su cuenta de tiktok en el que abre las puertas del edificio. “Quien quiera cambiar de vida en este 2021 o quiera seguir en las mismas… Los que quieran seguir en las mismas, no vengan. Los que quieran cambiar, bienvenidos. Esto solamente para los que quieran salir de esa camisa de fuerza en la que se encuentran. Gloria a Lucifer y al que le escandalice que no lo escuche”. Pues bien, esta controvertida iglesia ha sido objeto de polémica por su devoción a satanás y tiene en contra a las autoridades, que quieren acabar con las prácticas esotéricas que se llevan a cabo. Por este motivo, han iniciado un proceso legal contra su creador al considerar que sus actividades no se ajustan a la Constitución, ya que prohíbe explícitamente prácticas satánicas.Pero la polémica entorno a este personaje también viene de la cosas que promete y que posteriormente resultan ser falsas. Así lo recoge Infobae en un artículo en el que hace referencia a la Crónica de Quindío que recoge el testimonio de personas que aseguran haber recibido dinero de Héctor Lodoño a cambio de decir que han conseguido fortuna y salud tras haber entregado su alma al diablo.En una revista al digital El Tiempo, el líder de esta asociación satánica se defiende asegurando que lo único que hacen en el templo es reunirse, hablar y orar pero, en este caso, a Lucifer. También explica que no se trata de ningún atractivo turístico a pesar de que el templo abre tres veces al mes y recibe a unas 1.000 personas.