Los incendios en el Ártico ponen de manifiesto el calentamiento global y sus peligros

El Ártico está sufriendo una situación jamás vista anteriormente: más de 100 incendios en Siberia y Alaska están asfixiando a un punto clave en el planeta. Todo apunta a que la principal causa de estos incendios es el calentamiento global, que en el caso de Siberia ya ha aumentado su temperatura en más de 10 grados centígrados, según fuentes de la Organización Meteorológica Mundial.

El incendio más grande registrado hasta el momento es el de Ontario, en Canadá, que cubre una extensión de unas 100.000 hectáreas. Esto trae consigo unas consecuencias devastadoras, ya que la cantidad de gases tóxicos que se emiten pueden llegar a cientos de kilómetros de distancia.

Los incendios del Ártico están emitiendo 50 megatones de dióxido de carbono a la atmósfera, lo que “equivale a las emisiones totales anuales de CO2 de Suecia”, ha asegurada Clare Nullios, miembro de la Organización Meteorológica Mundial.

Los datos son demoledores: 18 de los 19 años más cálidos registrados en el Ártico han tenido lugar desde 2001. El problema es que los climas cálidos contienen mayor cantidad de agua en la atmósfera, lo que puede producir un deshielo masivo que acarree unas inundaciones catastróficas.