Largas colas frente a los bancos de alimentos: la realidad de la pandemia en el Reino Unido

Un vídeo que circula en Twitter muestra las largas” colas del hambre” que se producen en ciudades como Londres, confinada desde principios de enero para hacer frente a la pandemia de Covid-19. La Londons Community Kitchen, banco de alimentos que lleva 7 años operando en la capital de Reino Unido, dedicada en su origen a evitar el desperdicio alimentario y proveer de comida a las personas sin hogar, es en estos días reflejo del impacto económico que está dejando la pandemia.

“Time Lapse del Proyecto Wembley, donde hoy hemos atendido a 785 familias en 2 horas”. Las imágenes hablan por sí solas, una larguísima cola donde cientos de personas aguantan horas de espera, en los alrededores de Harrow, al oeste de Londres, separados por distancia de seguridad, con el ánimo de llenar sus carritos de los alimentos que consigue el Londons Commnunity Kitchen por donaciones de entidades locales o donaciones anónimas. El tercer confinamiento comienza su desescalada progresiva esta semana, ya que desde este 8 de marzo comienzan a abrirse los colegios y se permite ejercicio al aire libre.

Sin embargo, las las organizaciones benéficas están advirtiendo que las cosas empeorarán aún más para aquellos que luchan por llegar a fin de mes cuando termine el confinamiento, y que los comedores sociales se están enfrentando ahora a una demanda sin precedentes.

La cantidad de personas que utilizan regularmente el servicio casi se ha duplicado desde el inicio de la pandemia, y la Covid-19 ha obligado a las familias que tenían hogares y negocios estables a la pobreza.

Antes de su llegada, la tasa de desempleo en Reino Unido estaba en su nivel más bajo desde 1975 (3,8%), pero ahora está en el punto más alto de los últimos cuatro años.

Más de 1,7 millones de personas están sin empleo y la tasa de paro podría moverse entre el 7% y el 10% a mediados de año, según las proyecciones del Banco de Inglaterra. El aumento del crédito universal de 20 libras a la semana para familias sin recursos continuará durante otros seis meses, hasta septiembre de 2021, un coste para las arcas británicas que se ha estimado en unos 6.000 milones de libras al año.