La historia de un perro ciego y sordo que fomenta la inclusión y sirve de fuente de inspiración

Piglet es un perro rosado fruto del cruce entre un chihuahua y un perro salchicha y vive en Connecticut, en los Estados Unidos. Se trata de un animal ciego y sordo abandonado a los pocos días de nacer pero que, actualmente, se ha convertido en una fuente de inspiración y un ejemplo de superación.

Piglet tuvo la enorme fortuna de ser rescatado por un refugio que lo acogió hasta que Melissa Shapiro, una veterinaria de Connecticut, se cruzó en su camino y se ofreció a adoptarlo.

La adaptación del animal a su nuevo hogar no fue fácil. Tenía mucha ansiedad y ladraba constantemente. Su dueña, Melissa Shapiro, explicó a People que no pudo salir de casa durante el primer mes de adopción porque el pequeño se ponía a ladrar en cuanto dejaba de jugar o de dormir.

Pero poco a poco fue superando esa ansiedad y ahora ya es uno más de los 7 perros que Shapiro tiene en su casa. Y no solo eso, sino que Piglet se ha convertido en todo un influencer, ya que cuenta con más de 100.000 seguidores en su cuenta de Instagram.

La historia de este animal llegó también a los centros escolares de los Estados Unidos de la mano de un profesor de Massachusetts que presentó el caso a sus alumnos como una terapia de crecimiento positivo y superación.

Piglet también tiene una página web con un programa gratuito de aprendizaje infantil relacionado con estos valores y que ha dado el salto a Japón y Australia.

Además, el dinero que su dueña recauda a través de las redes sociales lo destina a los refugios de animales con necesidades especiales. Hasta el momento, el perro ha recaudado 30.000 euros.

La familia del animal quiere seguir dando ejemplo con Piglet y espera que su caso pueda llegar a más aulas y crear una asociación sin ánimo de lucro para ayudar a asociaciones que rescatan animales.