La historia del joven que recibió un trasplante de cara histórico

Hace dos años que Cam Underwood intentó quitarse la vida. Estaba sumido en una profunda depresión tas haber roto con su novia, dejar de hablar con sus amigos y tener a su hermano fuera de casa. A sus padres ya les había avisado de que algún día tomaría una decisión drástica, que acabara con su sufrimiento y el que estaba ocasionando a su familia. Y de veras tomó la decisión disparándose con un arma a la cara. Pero sobrevivió. Milagrosamente, su vida no terminó aquel fatídico día.

Se despertó cinco semanas después en el hospital con la cara totalmente deformada. De su antiguo rostro solo quedaban los ojos, la frente y la lengua. No podía comer ni hablar pero estaba vivo. Cuando se vio en el espejo, algo en él cambió. Tanto le impactó su imagen desfigurada y el hecho de haber sobrevivido, que decidió apostar por la vida.

Gracias al incondicional apoyo de su familia, comenzó a someterse a terapia y a una serie de procedimientos quirúrgicos para recuperar el rostro. Además de su voluntad, necesitaban a un donante para hacer el trasplante de cara. El elegido fue Will Fisher, un chico de su misma edad que se suicidó y cuya familia accedió a que Cam llevara su cara.

En los últimos dos años, Cam Underwood ha estado entrando y saliendo del quirófano. Las intervenciones han estado lideradas por el cirujano Eduardo Rodríguez, de la Universidad de Nueva York. En una conferencia conjunta, médico y paciente se han sorprendido de la rapidez con la que le habían devuelto la sonrisa. "Los avances en tecnología médica nos han permitido evaluar de una manera mucho más rápida a todos los donantes y receptores, además de poder realizar cirugías más eficientes y seguras", confió el doctor.

Cam trabaja ahora en recuperar su movilidad y sensibilidad. Se muestra contento con los resultados y agradecido. Agradece especialmente el apoyo de su familia, que no se ha dado por vencida con él y a Sally, la madre de su donante, por "el hermoso regalo" que le han hecho. Ha prometido que siempre honrará a Will.

El de Cam ha sido el trasplante de cara más avanzado a nivel tecnológico de cuantos se han logrado. Katie Stubblefield también recuperó su rostro tras intentar suicidarse con 18 años. Ella ha sido otro caso de éxito médico.