El “spiderman francés” ya forma parte del cuerpo de bomberos de Paris

Mamoudou Gassama se convirtió en todo un héroe el pasado 26 de mayo cuando escaló, sin dudar un momento, la fachada de un edificio de París para salvar a un niño que estaba colgado de un balcón de un cuarto piso a punto e caer al vacío. Nacido en Mali hace 22 años, había llegado a la capital francesa de manera irregular.

Las imágenes de su hazaña dieron la vuelta al mundo e incluso fue recibido por el presidente de la república francesa, Emmanuel Macron. Pasó de compartir el suelo de una habitación con otros emigrantes ilegales a visitar el Palacio del Eliseo.

Por su valor se le otorgó la nacionalidad francesa. Gassama confesó a Macron que quería ser bombero y el presidente le animó a hacerlo. El 28 de junio, Gassama, dio el primer paso para cumplir ese sueño. En la cuenta de los bomberos de la capital francesa se compartía una fotografía de los nuevos integrantes del cuerpo, entre los que se veía a Mamoudou. Por el momento forma parte de los 24 nuevos voluntarios del servicio cívico.

Mamoudou llegó a París en septiembre del año pasado tras cruzar Niger, Burkina Faso y Libia, donde cogió un barco con el que cruzó el Mediterráneo y le dejó en la costa de Italia.