El desperdicio de plástico en Canadá continúa a pesar del ingenio de campañas como esta

A pesar de ser un país líder mundial en muchos otros aspectos y de ser un gran ejemplo en diversas cuestiones humanas, uno de los mayores defectos de Canadá es su atraso en cuanto al reciclaje y desperdicio del plástico. En el país canadiense se utilizan más de 15.000 millones de bolsas plásticas de manera anual, acompañado del terrible dato del uso y desecho de 57 millones de pajitas de plástico cada día del año.

Además, por si fuera poco, tampoco tienen un gran sistema de reciclaje que enmascare un poco este problema y este abuso de dicho material, y tan solo el 10% del plástico utilizado a nivel nacional es reciclado.

Durante estos últimos días multitud de medios de comunicación han compartido la noticia de una ingeniosa iniciativa creada por un supermercado de Vancouver que decidió tomar medidas contra el uso desmedido del plástico creando unas bolsas con textos y mensajes embarazosos que nadie quisiese llevar por la calle. El objetivo era que a los clientes del local les diese vergüenza ser vistos con frases que les dejasen en evidencia o revelasen intimidades y por lo tanto no pidiesen bolsas de plástico para transportar los productos una vez finalicen su compra.

Los directivos del supermercado idearon mensajes (claramente visibles) como el de “Cooperativa de cuidado del colon”, “Cliente de vídeos para adultos” o “Ungüento para verrugas” que pudiesen avergonzar a los clientes, para que una vez visto el panorama decidiesen traer bolsas de casa, utilizar bolsas más duraderas o buscasen cualquier otra alternativa antes que ser vistos con esas “etiquetas” hechas de plástico.

Además, en letras de menor tamaño, todas las bolsas lucían el aviso de: «Evite el bochorno. Use una bolsa duradera».

Desafortunadamente, la campaña ideada por David Kwen, propietario de la cadena, tuvo un efecto totalmente opuesto al deseado, y a la gente le hizo tanta gracia que empezaron a codiciar y desear dichas bolsas como si fuesen un artículo positivo. Cada vez más clientes empezaron a acercarse al supermercado, y no solo dispuestos seguir utilizando esas bolsas, sino que muchos pagaban únicamente los 5 céntimos que cuesta cada bolsa para adquirir todos los modelos y así coleccionarlos.

Un punto positivo, según el creador de toda esta iniciativa, es “que la campaña ha suscitado debate, y ha logrado comunicar un mensaje dentro del público general”. Kwen cree que la clave de “este éxito” ha estado en utilizar el humor y la amabilidad para lograr ser escuchado (muy típico en Canadá), y el próximo paso para East West Market será ofrecer una gran variedad de bolsas con diseños humorísticos impresos, pero esta vez todas ellas hechas de tela.