¿Cuál es la verdadera función de las rayas de las cebras?

Son numerosas las explicaciones que se han dado hasta ahora sobre la función que desempeñan las rayas de las cebras. Desde creencias populares que dicen que sirven para camuflarse entre la hierba hasta estudios que concluyen que tienen una función disuasoria para ahuyentar insectos que les puedan transmitir enfermedades.

En cualquier caso, una nueva investigación realizada por la naturalista Alison Cobb y su marido, el zoólogo Stephen Cobb, afirma que las franjas negras y blancas de estos animales sirven para controlar su temperatura corporal. Este estudio, publicado en el ‘Journal of Natural History’, parte de los datos recogidos de dos cebras que los autores comparan con un trozo de piel de un animal muerto.

Pues bien, los datos revelaron una importante diferencia de temperatura entre las franjas negras y las blancas, las negras suelen estar entre 12 y 15 grados por encima de las blancas. En las cebras vivas el calor se estabiliza a lo largo del día pero en las muertas sigue aumentando, lo que indica que existe un mecanismo para regular la temperatura cuando están vivas.

Otro de los factores que intervienen en la regulación de su temperatura es el sudor. Igual que los caballos, las cebras tienen una proteína llamada Latherin que hace que la transpiración pase de su piel a las puntas de los pelos. El resultado es un sudor espumoso que abarca una superficie mayor, lo que hace que la evaporación sea más rápida y evite el sobrecalentamiento.

Además, los científicos sugieren un complejo movimiento convectivo de aire a pequeña escala en el interior de unas franjas y otras y también por encima de ellas que ayudan a la refrigeración .

Los autores del estudio también observaron que las cebras son capaces de levantar el pelo de las rayas negras, lo que ayudaría a transferir el calor de la piel a la superficie del cabello.

Así, concluyen que el levantamiento del cabello, la sudoración espumosa y el complejo movimiento convectivo del aire sobre su piel actúan como un mecanismo único que permite a las cebras regular su temperatura.