COVID-19 | En la India, los pobres hacen la cuarentena en los árboles

Los efectos del coronavirus se están dejando notar en los cinco continentes. Si los primeros casos se dieron en China, ahora son otros grandes países como Estados Unidos o India los que están sufriendo sus efectos, aunque en distinto grado. En el caso de la India, la crisis sanitaria se encuentra en una fase inicial, con 2.547 casos de contagio y 62 muertos, pero los expertos afirman que las cifras irán aumentando con el paso de los días. Por ello, el gobierno del país asiático ha declarado una cuarentena para evitar la propagación del virus, debiendo mantener el aislamiento durante 21 días hasta el 15 de abril. Las autoridades ahora se afanan en garantizar el abastecimiento de productos de primera necesidad para una población cercana a los 1.400 millones de habitantes. Este cierre de la actividad productiva ha provocado que muchos trabajadores de grandes ciudades como Delhi, Bombay o Calcuta, procedentes en su mayoría de la zona centro del país, hayan decidido volver a sus poblaciones de origen para pasar el confinamiento con sus familiares. El problema es que esa avalancha ha trastocado los planes de muchos al estar colapsadas las comunicaciones, así que aquellos con menos recursos han decidido montar casas improvisadas en los árboles de los bosques. De por sí, el éxodo ya supone un riesgo notorio en la lucha contra la expansión del virus porque las personas portadoras pueden trasladar el COVID-19 de una ciudad a otra, pero el inevitable contacto de tanta gente en un espacio reducido, así como la falta de higiene en un entorno inadecuado, puede hacer que esos campamentos se conviertan en un gran foco de transmisión. Las próximas semanas, con una extensión del periodo de confinamiento como una de las posibles medidas a tomar, irán mostrando la evolución del coronavirus en India, región en plena expansión que pugna con China por ser el país más poblado del planeta.