Una nueva vida para el último cine indiano

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El colectivo patio de butacas trabaja en Fene ( A Coruña) para revitalizar el antiguo cine Adriano, un edificio de arquitectura indiana cerrado desde 1972 , este colectivo intenta conseguir su recuperación con la celebración de actos y actividades culturales. EFE

Fene (A Coruña), 10 feb (EFE).- Imponente y discreto al tiempo, un viejo cine se resiste a relegar al cajón los recuerdos de una época floreciente.

Es el Adriano, una antigua sala encajada en un edificio de Fene (A Coruña) asociado a la arquitectura indiana como legado de la emigración.

En realidad, más que un simple espacio de proyecciones es un "centro comercial", como señala a Efe Mario Nodar, vicepresidente de Patio de Butacas, la asociación que en 2016 se propuso rescatar del olvido una porción de historia que puede pasar inadvertida incluso en este enclave.

En plena carretera de salida del casco urbano fenés, en la ría de Ferrol, el inmueble estrenó su primer filme en 1947 y la actividad cesó en 1972.

"Desde entonces, nada; comido por la hiedra, oscuro, desencajada la carpintería", relata Nodar. Así se encontraron las instalaciones, que aunque sostiene que no están ahora "mucho mejor" sí admite la evolución, pese a que sea a paso lento, para devolver brillo y ajetreo al lugar.

De hecho, esta misma semana han promovido citas vinculadas con literatura o música, con textos de Bob Dylan como alguno de sus protagonistas.

Al justificar la comparación del Adriano con una superficie comercial, el vicepresidente de Patio de Butacas indica que es "bastante grande" y que puede ser "el único cine probablemente de la provincia que tiene características arquitectónicas" como las suyas.

Más allá de sus funciones previsibles, se dotó en su día de "ambigú, espacio comercial" e incluso de una ebanistería en unas dependencias anexas.

Nodar saca a la luz la desconocida previa a aquella apertura en años difíciles en España, la que apela al "esfuerzo y tesón de los inmigrantes", como aquel vecino del cercano municipio de A Capela que se marchó "con 16 años a Cuba".

Un indiano que quiso agradecer el dinero que consiguió en el exterior con inversión en su tierra de origen, "un cine particular" con una estructura diferente a la convencional.

Para Patio de Butacas, no deja de ser la suya una secuencia incomparable de acontecimientos, que evoca a aquel "Cinema Paradiso" que tan fácilmente salta a la mente en un rincón de este tipo.

Su representante alega que el edificio permanecía "invisible" hasta que la bombilla se encendió: querían devolver vida a una parcela cuyos "dueños nos abrieron la puerta sin preguntar nada".

Ahora encaran los miembros de la entidad una paulatina rehabilitación: "Nos quedamos enganchados, merecía la pena trabajar por él y en él".

A falta de inyecciones económicas que permitan acelerar la restauración del Adriano, Mario Nodar valora la progresiva "limpieza y organización" del interior de un inmueble que sucumbía ante el poder de cascotes o humedades.

Para hacerse con la opción de poder tener un "uso mínimo", su estancia mayor tiene ya un papel de actor principal en sus citas culturales.

Sin embargo, miran al futuro y lanzan un llamamiento a las instituciones públicas, con el Ayuntamiento de Fene en el centro de la diana.

Según el vicepresidente de la entidad, su relación es "fantástica con buena parte de los herederos" del cine, pero se muestran "muy interesados" en que se recupere para disfrutarlo en plenitud de condiciones.

Patio de Butacas, por lo pronto, ya pudo "conseguir una cesión de la gestión del espacio, inicialmente por cinco años". Su meta, que el consistorio "tenga a bien adquirirlo para fines culturales", una medida perfecta para completar el rodaje de un relato romántico que desea un final feliz.

Raúl Salgado y Kiko Delgado