La victoria de Lula augura una nueva relación política y comercial entre Brasil y la Unión Europea

La ajustada victoria de Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil podría tener un amplio impacto en la relación entre el país latinoamericano y la Unión Europea. Así lo creen al menos expertos como Emily Rees, investigadora jefe del Centro Europeo de Economía Política Internacional.

"No hay duda de que la elección, como persona al mando de Brasil, de un hombre de 77 años respaldado por los sindicalistas, supondrá todo un impulso desde el punto de vista político en las relaciones entre la Unión Europea y Brasil", reconoce Rees, que recuerda cómo "estas relaciones se habían visto empañadas en los últimos años".

En su mensaje de felicitación a Da Silva, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó tres temas principales de colaboración: la seguridad alimentaria, el comercio y el cambio climático.

Nueva visión sobre el medio ambiente

Probablemente el punto más importante sea la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y MERCOSUR: un pacto cerrado en 2019 entre el bloque europeo y el sudamericano, este formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Todavía debe ser ratificado por los Gobiernos europeos, y será modificado parcialmente.

"La Comisión Europea ha estado negociando un instrumento paralelo sobre medio ambiente y clima", explica Rees. "Y este debería ser, pienso yo, un elemento más fácil en términos de negociaciones de aquí en adelante. Pero también veremos cómo Brasilia querrá añadir algunos instrumentos propios, sobre todo en el ámbito de la propiedad intelectual y la contratación pública. Cualquier tema o política que pueda ayudar a mejorar la industrialización o reindustrialización de Brasil, que ha sido un motor de esta campaña".

Una parte del Parlamento Europeo también está preocupada, sobre todo por motivos medioambientales. Anna Cavazzini, eurodiputada por Los Verdes, es un ejemplo:

"Lo que es importante, en primer lugar, es que Lula y su equipo restauren las leyes de protección del medio ambiente en Brasil", opina Cavazzini. "Y especialmente que fortalezcan también todas las instituciones que son importantes para la aplicación de la protección de los bosques, porque con Bolsonaro la política forestal fue un desastre. Y esto es una condición previa, creo, para cualquier conversación sobre cualquier comercio libre. En segundo lugar, es importante que renegocien el acuerdo, al menos parcialmente".

Más difícil podría ser sin embargo el alineamiento de Brasil con Bruselas en relación a la guerra de Ucrania. Hasta ahora, el país no ha impuesto ninguna sanción a Moscú y parece poco probable que con Lula vaya a haber un cambio en este sentido.