Boris Johnson se cobra con las vacunas de AstraZeneca su primer tanto con la Unión Europea tras el Brexit

Javier Taeño
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Mientras que la tercera ola de la pandemia de coronavirus prosigue su avance en el continente europeo, los países intentan acelerar la vacunación. Un proceso que se está encontrando dificultades, ya que compañías como AstraZeneca y Pfizer ya han anunciado retrasos en la distribución de las dosis.

Precisamente con la primera, la empresa anglosueca, hay una guerra abierta, ya que la Comisión Europea cree que está revendiendo vacunas a otros países fuera de la Unión, al mismo tiempo que recorta las dosis disponibles para los países comunitarios, pero mantiene la distribución invariable para el Reino Unido. Un pulso entre dos actores poderosos en el que el más beneficiado puede ser alguien ajeno a estas tensiones: Boris Johnson y su Gobierno.

Boris Johnson sujeta una vacuna de AstraZeneca. (Photo by STEFAN ROUSSEAU/POOL/AFP via Getty Images)
Boris Johnson sujeta una vacuna de AstraZeneca. (Photo by STEFAN ROUSSEAU/POOL/AFP via Getty Images)

Reino Unido vive un momento muy convulso. En este mes de enero de 2021 se ha tenido que enfrentar tanto a la desconexión total de la Unión Europea (el Brexit se hizo efectivo a principios de año) como a la incidencia del coronavirus, donde la existencia de una variante más contagiosa, la británica, ha provocado un número récord de positivos y fallecimientos.

Sin embargo, su gestión de la vacunación puede ser el salvavidas de un Gobierno que se encuentra muy débil. Una encuesta publicada el pasado 10 de enero señalaba que el 43% de la gente pensaba que Johnson debería dimitir. Anteriormente otro sondeo reflejaba que los conservadores se quedarían sin la mayoría parlamentaria al perder 81 asientos.

Una situación extrema en la que el Ejecutivo ha tenido claro que lo que hay que hacer para salir cuanto antes de la pandemia es vacunar lo más rápido posible e inmunizar a toda la población. Y a eso se ha dedicado el país.

Hasta el momento medio millón de británicos ya ha recibido las dos dosis, mientras que 7,33 millones de personas ya han recibido al menos la primera. Unos datos de récord que brillan más si se comparan con otros países. Y es que la suma de los vacunados en conjunto en Alemania, Italia, España y Francia no llega a los 6 millones. Según los datos de Our World in Data, hay 11,2 personas por cada 100 vacunadas en suelo británico frente a 2,38, 2,56, 2,76 y 1,74 respectivamente.

Los datos de vacunación en Reino Unido respecto a los principales países europeos (Our World in Data).
Los datos de vacunación en Reino Unido respecto a los principales países europeos (Our World in Data).

Mientras que la UE se está enfrentando a la escasez de vacunas y recrudece su enfrentamiento con AstraZeneca, Reino Unido continúa vacunando y muy rápido (recientemente fue capaz de vacunar a casi medio millón de personas en solo 24 horas).

Y eso que el pulso entre institución y farmacéutica le salpica, aunque sea indirectamente. AstraZeneca cuenta con cuatro plantas de producción en el continente europeo, de las cuales dos se encuentran en Reino Unido, una en Alemania y otra en Bélgica. Precisamente, según las explicaciones de la compañía, esta última tiene una baja capacidad de producción y es el motivo por el que la empresa anglosueca no va a poder abastecer en el primer trimestre a la UE con las cantidades pactadas.

A la Comisión no le han convencido estos argumentos y ha reclamado recibir dosis de las plantas británicas. Su argumento es que la farmacéutica se ha comprometido a entregar un número de vacunas determinado en un plazo pactado y es problema de AstraZeneca y no de la UE de dónde las saquen. Con este telón de fondo, de momento Reino Unido no se está viendo afectado para nada y mientras que Europa está sufriendo retrasos, ellos continúan a buen ritmo.

Refuerzo al Brexit

Sin duda, una victoria simbólica que puede reforzar no solo a Boris Johnson en la gestión del coronavirus, sino también en la decisión de abandonar la Unión Europea. Precisamente uno de los argumentos del Brexit fue la excesiva burocracia de las instituciones comunitarias y la posibilidad de recuperar el control de las decisiones.

Así, Reino Unido pudo gestionar por separado los contratos con las farmacéuticas y marcar sus propios tiempos. Fue el primer país del mundo en aprobar la vacuna de Pfizer y empezó a distribuirla el 8 de diciembre (tres semanas antes que la UE) .

La vacunación en Reino Unido avanza rápidamente. (Photo by Hugh Hastings/Getty Images)
La vacunación en Reino Unido avanza rápidamente. (Photo by Hugh Hastings/Getty Images)

Misma situación con la de AstraZeneca. Ya el 4 de enero se administraban sus primeras dosis, mientras que a fecha de 28 de enero la Unión todavía no ha aprobado su distribución. Los resultados son visibles. Apenas un 2% de la población europea ha recibido una dosis, mientras que la cifra se eleva hasta el 10% de los británicos.

Y lo previsible es que las diferencias sigan aumentando, con Reino Unido batiendo récords de vacunación y con el suministro asegurado, mientras que la Unión sigue inmersa en batallas con las farmacéuticas y con la administración de las vacunas viéndose retrasada.

Esta situación no cabe duda que es incómoda para el proyecto de la Unión Europea, que en los últimos años ha visto cómo crecía el euroescepticismo entre sus miembros. La buena marcha del Reino Unido en el asunto puede animar a otros países a pensar que hay futuro más allá del proyecto comunitario. En este sentido, los próximos meses serán decisivos, aunque parece claro que el primer mano a mano entre la Unión y los británicos se lo han llevado los segundos.

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