El viaje a la Casa Blanca hace una parada en la comunidad negra de Carolina del Sur

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El viaje a la Casa Blanca hace una parada en la comunidad negra de Carolina del Sur

Will Jackson está siguiendo a tres candidatos demócratas, pero aún no ha decidido cuál de ellos tiene más posibilidades de vencer al presidente Donald Trump en noviembre. Su voto en las primarias del sábado, así como el del resto del electorado afroestadounidense en Carolina del Sur, será un punto de inflexión en la carrera a la Casa Blanca.

"Mi principal objetivo es votar por alguien que derrote a Trump, punto", dice este veterano de guerra de 73 años.

Su sentimiento es común entre entre las minorías, que perciben a Trump como un presidente racista que ha atizado el supremacismo blanco en el país.

Las votaciones y "caucus" celebrados hasta ahora (en Iowa, New Hampshire y Nevada) midieron el voto blanco y, parcialmente, el hispano. Pero las primarias de Carolina del Sur serán las primeras en las que los votantes negros tomarán la palabra.

Cerca del 60% de los demócratas son negros en este estado del sureste, por eso su decisión puede determinar quién afrontará al multimillonario republicano que habita la Casa Blanca.

El veterano de guerra lleva una gorra del ejército y está teniendo un día agitado. En la mañana siguió al exalcalde Pete Buttitieg, potencialmente el primer presidente abiertamente gay de Estados Unidos; en la tarde asistió a un evento comunitario del exvicepresidente Joe Biden en Georgetown y, en la noche, participó en un modesto mitin del multimillonario Tom Steyer en el balneario de Myrtle Beach.

Pero sigue indeciso. "Lo que votemos los afroestadounidenses en Carolina del Sur es muy importante", dice. "Los que no piensen eso, se están engañando y engañan al partido".

Los afroestadounidenses de Carolina del Sur "son un buen barómetro de lo que los votantes negros a nivel nacional piensan del Partido Demócrata", dice a la AFP Robert Greene, profesor de historia de la Universidad Claflin y experto en asuntos afroestadounidenses.

Además, Carolina del Sur puede influir directamente en el resto de los estados sureños, que tienen una demografía similar y varios de los cuales tomarán su decisión tres días después, en el llamado supermartes.

Históricamente, los candidatos demócratas elegidos en Carolina del Sur -con una excepción en 2004- ganaron luego las primarias.

- ¿El candidato "elegible"? -

"Joe Biden sería un gran presidente y, si gana [en Carolina del Sur], eso lanzará su campaña", explica Will Jackson.

Biden, quien fue vicepresidente del primer presidente negro del país, Barack Obama, da por segura su victoria en Carolina del Sur y espera demostrar con ella su argumento de que él es el candidato con más posibilidad de ganar un duelo con Trump.

Para ello cuenta con su "cortafuegos", como denomina la prensa al electorado de color de Carolina del Sur que ha sido fundamento de su candidatura.

"Esa es la base de mi apoyo, lo ha sido durante toda mi carrera. Es una de las razones por las que Obama me eligió", dijo Biden el martes luego del debate demócrata en Charleston.

En Georgetown, Ama Saran, una jubilada afroestadounidense, hace fila bajo la llovizna para ver a su candidato Biden en un evento comunitario.

"Él entiende, él tiene la experiencia", dice. "Los demás tienen toda una paleta de cosas que esperan poder hacer, pero que lo más probable es que no consigan".

Pero luego de perder malamente en los tres estados previos, el vicepresidente de 77 años tiene el desafío de probar que sigue siendo el candidato más "elegible" sin haber sido elegido todavía.

Kendall Deas, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Charleston, dice que, si bien Biden "es una entidad conocida entre los votantes afroestadounidenses en Carolina del Sur y eso lo ayuda", la comunidad negra también "lo ha visto tropezar antes de llegar al estado".

Por eso, "aunque los afroestadounidenses en este estado lo conocen, también están mirando las opciones y viendo qué otros candidatos hay", señala.

Las cosas se le complicaron a Biden debido a la popularidad de las medidas sociales del progresista Bernie Sanders, cuyo programa de salud pública para todos resuena en la comunidad negra, y al inesperado ascenso del multimillonario Tom Steyer, gracias a su filantropía y sus denuncias del "subtexto racial" que existe en la sociedad estadounidense.

Además del imperativo de derrotar a Trump, los votantes afroestadounidenses de Carolina del Sur necesitan escuchar propuestas en salud, educación y en la lucha contra el racismo, recuerda Greene.

La primaria del sábado es crucial también para Buttitieg, quien a sus 38 años necesita demostrar que es capaz de gestionar problemas raciales y atraer el voto de los afroestadounidenses.

El "alcalde Pete" desayunó el miércoles con líderes comunitarios negros en Charleston, entre ellos el reverendo Al Sharpton, frente a quienes reconoció su privilegio blanco.

"Soy consciente del hecho de que nunca sabré lo que es caminar por la calle y sentir ojos sobre mí", dijo a un público de 200 comensales afroestadounidenses. "Pero lo mejor que puedo hacer es escuchar a quienes tienen [esta experiencia] y pedirles que den forma a mi visión".