Viajar por paraísos naturales de España sin moverse es posible

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Recreación de la playa de Caló des Moro, en Mallorca. (Photo: Paula M. Gonzálvez)
Recreación de la playa de Caló des Moro, en Mallorca. (Photo: Paula M. Gonzálvez)

Si de algo ha servido la pandemia es para que se valore más la libertad de poder viajar. Aunque todavía hay quienes se resisten, inquietados por el coronavirus, otros que descartan directamente los destinos más lejanos y, dentro de este último grupo, quienes conservan las ganas de cambiar de ambiente y se sienten bombardeados mentalmente sin saber por qué lugar decantarse.

Tantos meses de parón han dado para soñar con montones de rincones. Sin embargo, para todos ellos existe una opción: las experiencias sensoriales.

Porque sí, viajar por innumerables paraísos naturales del territorio españo desde un único lugar es posible gracias a exposiciones inmersivas. La última de ellas, Corona Paradise, se puede disfrutar en el Palacio de Santa Bárbara en Madrid, donde cada una de las seis salas temáticas explota los cinco sentidos para teletransportar al visitante. Estará abierta al público hasta el 1 de agosto.

Cascadas naturales, gargantas, pozas, bosques de hayas, lagos, selvas, rutas de senderismo, calas, floraciones o fondos marinos. Todo ello y mucho más se puede recorrer en una misma mañana sin acabar con el cansancio de cualquier viaje maratoniano, y con la máxima implicación sin ningún esfuerzo: vista, olfato, oído y tacto se adaptan a cada sala de manera inherente. Incluso cerrar los ojos permite escuchar la lluvia y vislumbrar el brillo de los relámpagos rodeados de naturaleza.

Recreación de selvas con sensores de movimiento para que el visitante manipule la escena. (Photo: Paula M. Gonzálvez)
Recreación de selvas con sensores de movimiento para que el visitante manipule la escena. (Photo: Paula M. Gonzálvez)

La ruta acaba en una sala que le da a Madrid el destino cuya carencia más lamenta, la playa. Butacas, esterillas y arena blanca incluidas para poder sentarse o tumbarse (y descalzarse). Así se presencia desde el amanecer, hasta la puesta de sol y la noche, con el brillo de un mar turquesa que contrasta con el cielo estrellado, al que no le estorba ninguna contaminación lumínica.

Recreación de parajes naturales. (Photo: Paula M. Gonzálvez)
Recreación de parajes naturales. (Photo: Paula M. Gonzálvez)

Para conseguir la experiencia sensorial al completo, la exposición ha utilizado imágenes de diferentes lugares, y han jugado con su agrupación para recrear las diferentes salas:

Fondos marinos

Islas Hormigas (Cabo de Palos, Murcia)

Reserva marina del Mar de las Calmas (El Hierro)

Calas y playas

Caló des Moro (Mallorca)

Caló D’es Mort (Formentera)

Cala Pola (Girona)

Senderos y floraciones

Ruta de las Camelias (Galicia)

Las amapolas del Castillo de Montalbán (Toledo)

Los cerezos de Sierra Mágina (Jaén)

Ruta del Cares (Asturias)

Lagos y cascadas

Ruta de los lagos de Colomèrs (Lleida)

Salto del Nervión (Burgos)

Las chorreras de Enguídanos (Cuenca)

El Pozo de los Humos (Salamanca)

Bosques y selvas

Fageda de la Grevolosa (Barcelona)

Reserva natural El Pijaral (Tenerife)

Selva de Irati (Navarra)

Recreación de reservas naturales. (Photo: Paula M. Gonzálvez)
Recreación de reservas naturales. (Photo: Paula M. Gonzálvez)

Viajar por los rincones paradisíacos de España sin moverse es posible. Reconectar con la naturaleza en pleno centro de Madrid, también.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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