Viajan, sin saberlo, con una bomba de la I Guerra Mundial recogida limpiando un río

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Rachel Wills y Simon Briscombe son dos buscadores de basura británicos que hace unos días, después de acudir a limpiar el lecho de un río en Knaresborough (Reino Unido), descubrieron que lo que creían que era una botella antigua era en realidad una bomba de la Primera Guerra Mundial activa, como informa la BBC.

La bomba la recogieron mientras limpiaban el río Nidd, en Knaresborough (North Yorkshire, Reino Unido). (Foto: Getty Images)
La bomba la recogieron mientras limpiaban el río Nidd, en Knaresborough (North Yorkshire, Reino Unido). (Foto: Getty Images)

Casi un kilómetro separa la zona del río Nidd que estuvieron limpiando con su casa. Durante ese recorrido la bomba viajó con ellos en la parte trasera del vehículo sin saber la carga peligrosa que llevaban consigo. Al llegar, según han contado ellos mismos a la cadena británica, “rasparon la suciedad. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que no se trataba de una botella de gas como habían pensado al recogerla.

Llamaron inmediatamente para dar aviso de que tenían un explosivo en casa y le hicieron una foto. Después la taparon con sacos de arena como medida de precaución y esperaron a que llegasen los encargados de desactivarla, la policía y los bomberos.

La pareja ha reconocido que en el tiempo en el que llevan dedicándose a recoger basura han “encontrado algunas cosas realmente extrañas, incluida una máquina de coser de 1898, carritos, dinero, zapatos, todo tipo. Pero no puedo creer que encontramos lo que encontramos y fue en vivo”.

A esta dueña de una cafetería en la localidad no deja de sorprenderle el hecho de que estuvieron viajando con una bomba activa en su coche y conduciendo sobre badenes. Por suerte, no pasó nada y su aventura involuntaria acabó bien para todos. “Hacía espuma, el caparazón burbujeaba. Era extraño y aterrador”, ha recordado sobre cómo vivieron la espera.

Lo primero que hicieron los servicios de emergencias al llegar fue evacuar tanto a la pareja como a otras 30 personas de los alrededores. Se estableció un cordón de seguridad, se cerró una autopista cercana y el equipo de artificieros procedió a manipular la bomba y hacerla explotar de forma segura. “Afortunadamente, el EOD pudo deshacerse del objeto y el incidente llegó a una conclusión segura”, han declarado las autoridades de North Yorkshire.

Tras lo ocurrido, Rachel Wills asegura haberse sentido “cansada, conmocionada y con lágrimas en los ojos” y con la sensación de “escapamos por los pelos”. No puede olvidarse de la idea de qué habría pasado si los “niños lo hubieran encontrado, lo hubieran recogido y lo hubieran tirado. Es impensable”.

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