El verdadero efecto del jengibre sobre la pérdida de peso

·7 min de lectura
La raíz de la planta del<a href="https://es.vida-estilo.yahoo.com/batidos-verdes-jengibre-limon-combinacion-perfecta-empezar-dia-energia-064036557.html" data-ylk="slk:jengibre;outcm:mb_qualified_link;_E:mb_qualified_link;ct:story;" class="link rapid-noclick-resp yahoo-link"> jengibre</a> puede consumirse fresca, en polvo, secada como especia, en forma aceite o incluso en zumo. Además, se suele añadir a los alimentos elaborados y a los cosméticos. El gingerol es el principal componente bioactivo del jengibre, responsable de la mayoría de sus propiedades medicinales. Tiene grandes efectos antiinflamatorios y antioxidantes. (Foto: Getty)
La raíz de la planta del jengibre puede consumirse fresca, en polvo, secada como especia, en forma aceite o incluso en zumo. Además, se suele añadir a los alimentos elaborados y a los cosméticos. El gingerol es el principal componente bioactivo del jengibre, responsable de la mayoría de sus propiedades medicinales. Tiene grandes efectos antiinflamatorios y antioxidantes. (Foto: Getty)

Originaria del sudeste asiático, el jengibre (Zingiber officinale) es una planta de la familia de las zingiberáceas con una forma muy peculiar. Posee flores de color púrpura de fruto capsular y su tallo -subterráneo, horizontal y en forma de rizoma (con yemas de las que salen raíces y brotes que parecen nudos)- se ha hecho famoso en la cocina y la medicina. 

Dicen que es un quemagrasas natural y un excelente aliado en el proceso de pérdida de peso por su potente acción diurética y termogénica, ayudando a aumentar el metabolismo y hacer que el cuerpo gaste más energía. Recordemos que todas las actividades realizadas por el organismo consumen energía, esto incluye el proceso digestivo del que se puede sacar ventaja al procesar alimentos termogénicos como el jengibre.

Quizás sea este el motivo por el que de unos años a esta parte cada vez más gente lo utiliza en múltiples preparaciones del desayuno a la cena, con la esperanza de incentivar la pérdida de grasa, especialmente en la zona de la cintura y abdomen. No es extraño... Algunos se agarrarían hasta a un palo ardiendo cuando de adelgazar se trata. Pero, ¿para que sirve de verdad el jengibre? ¿es útil para adelgazar? 

Las hierbas y especias son una parte importante de la dieta humana, y se han utilizado durante miles de años para realzar el sabor, el color y el aroma de los alimentos. Además de potenciar el sabor, las hierbas y especias también son conocidas por sus propiedades conservantes, antioxidantes y antimicrobianas.

Esta preciada raíz es rica en aceites esenciales y sustancias no volátiles como el gingerol, que le otorga la propiedad de dar sabor a las comidas, y es el responsable de ese punto picante y amargo tan similar al de la cúrcuma, el pimiento y la cayena. 

Otros componentes fenólicos que encontramos en el rizoma del jengibre son el shogaol y paradol. Sin embargo, un análisis detallado de la composición de la planta demuestra que contiene más de 400 compuestos distintos, siendo esto seguramente, la causa de la complejidad de sus acciones biológicas y nos muestra lo mucho que queda todavía por conocer.

El jengibre se ha utilizado también durante años para el tratamiento de muchos otros problemas, como los resfriados, la fiebre, los trastornos respiratorios, las migrañas, el dolor de muelas, los dolores articulares o los problemas circulatorios. 

El jengibre también puede ayudar a controlar las náuseas y los mareos, y actúa como un buen tónico digestivo. No es de extrañar que ciertas sustancias presentes en la raíz de jengibre se utilicen en la fabricación de laxantes, antiácidos y antigases.

A día de hoy, prácticamente todos estos usos, han sido probados por estudios científicos que avalan su eficacia, y que están generando extraordinarias expectativas sobre los potenciales usos terapéuticos de esta planta.

Así se suele indicar la administración diaria de suplementos de jengibre para tratar espasmos gastrointestinales, para reducir los síntomas de dismenorrea (dolores menstruales) y las molestias derivadas de los gases. De manera que añadir un poco de jengibre a tus platos o prepararte una infusión después de comer ayudaría a evitar la acidez, la pesadez, los eructos y las digestiones serán más ligeras.

La evidencia clínica sugiere su eficacia, en particular, en el manejo de la hiperémesis gravídica (vómitos involuntarios) relacionada con el embarazo o la quimioterapia. Por lo que, en el caso de las embarazadas, tomar unas galletas de jengibre antes de levantarse sería un buena opción para tratar de controlar las náuseas y vómitos matutinos. Incluso se recomienda tomarlo en forma de caramelos o pastillas.

Además, el jengibre se considera una alternativa natural a los conservantes químicos, aumentando la vida útil de los alimentos. Este enfoque respondería a la creciente preocupación de muchos consumidores, conscientes de los posibles riesgos para la salud de los agentes antimicrobianos convencionales (los famosos aditivos y conservantes) presentes en la comida. 

Alguna evidencia sugiere que los compuestos del jengibre pueden tener propiedades medicinales, incluidos efectos antioxidantes y antiinflamatorios que pueden beneficiar al cuerpo de muchas formas. 

En cuanto a las propiedades antiinflamatorias del jengibre, un ensayo clínico informó de sus efectos beneficiosos en pacientes que padecían osteoartritis. También se ha investigado, con resultados muy favorables, la utilización del jengibre para el tratamiento de la artritis reumatoide, la artritis gotosa,, otras enfermedades reumáticas y diversos trastornos inflamatorios y dolorosos del sistema músculo-esquelético.

Por otro lado, hay indicios de que podría ejercer una función preventiva contra algunas enfermedades crónico-degenerativas como el cáncer, los trastornos cardiovasculares y la diabetes.

Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Cancer Prevention Research descubrió que un suplemento de raíz de jengibre administrado a un grupo de participantes voluntarios redujo los marcadores de inflamación en el colon en aproximadamente un mes. Los investigadores explicaron que al disminuir la inflamación, el riesgo de cáncer de colon también disminuía.

Aunque todavía se debate, la actividad anticancerígena del jengibre está relacionada con el alto contenido de gingerol. De hecho, el jengibre y las moléculas bioactivas relacionadas son eficaces para controlar, in vitro, la viabilidad y la invasividad de las células cancerosas colorrectales, gástricas, de ovario, de hígado, de piel, de mama y de próstata.

Pero todavía falta mucho para que estos hallazgos preliminares sean certezas. Lo mismo ocurre con el papel del jengibre en la reducción de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, que está muy relacionado con su supuesta capacidad para controlar el peso corporal y reducir los niveles de glucosa y lípido.

En cuanto a su efecto real en la pérdida de peso, como señalábamos al principio, el jengibre es rico en sustancias termogénicas y sus ventajas apuntan más en esa dirección ya que precisamente esas sustancias termogénicas contenidas en el jengibre tienen la capacidad de aumentar la temperatura corporal, lo que acelera el metabolismo y el aumento de la quema de grasa. Y es en eso en lo que la ciencia han indagado, encontrando datos significativos pero contradictorios y, por tanto, no definitivos. 

Una revisión sistemática y un meta-análisis de ensayos controlados aleatorios encontró algunos marcadores que reflejaban el metabolismo de la glucosa en sangre. Pero también determinó que el jengibre no afectó a otros marcadores, como el IMC y el colesterol total.

Otras investigaciones, por ejemplo, sugieren que la raíz de jengibre reduciría la inflamación y promovería la sensibilidad a la glucosa, factores que intervendrían en la pérdida de peso. 

Por otro lado, el jengibre puede aumentar el gasto calórico en más de 10 por ciento. Sin embargo, se sabe que no hay “milagros” cuando se trata de perder peso. El consumo de jengibre debe ir acompañado de una dieta equilibrada y la realización de ejercicio regular.

Así que de momento, la evidencia actual de los efectos del jengibre sobre ciertos marcadores de pérdida de peso podría considerarse "prometedora pero mixta". Los científicos consideran que se debe investigar más sobre estos temas antes de poder sacar conclusiones firmes.

Por último decirte que el jengibre es generalmente inofensivo si se toma concentrado en cápsulas, fresco o en té. El consumo de alimentos termogénicos como el jengibre no se recomienda para las personas con hipertiroidismo ya que el metabolismo es de por sí muy elevado y se aumenta el riesgo de pérdida de masa muscular. Los niños o personas con enfermedades del corazón, úlceras y alergias no deben abusar de los alimentos termogénicos ya que pueden dar lugar a un aumento de la presión arterial, hipoglucemia, insomnio, nerviosismo y taquicardia.

El jengibre está contraindicado en pacientes que usan fármacos anticoagulantes, porque puede aumentar el riesgo de hematomas y sangrado. Y como contiene cantidades moderadas de oxalato (una sustancia química que se encuentra en los alimentos de origen vegetal), quienes sufren de afecciones renales deben evitar consumir mucho. Ante cualquier duda recuerda que siempre es mejor consultar al médico.

Más historias que pueden interesarte: