Que alguien nos cuente la verdad sobre Messi

·3 min de lectura
Soccer Football - Lionel Messi holds an FC Barcelona press conference - 1899 Auditorium, Camp Nou, Barcelona, Spain - August 8, 2021 Lionel Messi during the press conference REUTERS/Albert Gea     TPX IMAGES OF THE DAY
El tratamiento informativo ha sido para llorar. (Foto: Reuters/Albert Gea)

Apagada la llama en Tokio, los Juegos Olímpicos dan paso a los magazines con Gonzalo Miró como tertuliano y el fútbol recupera el primer plano en nuestros queridos medios deportivos a sólo unos días de que regrese la Liga, más aún tras la marcha de Leo Messi. La información sobre su frustrada renovación con el Barça ha sido un crudo reflejo de cómo funciona actualmente la prensa deportiva.

En primer lugar, hemos comprobado —una vez más— que la información que manejan los medios es poca y mala. Llevamos semanas escuchando que la renovación estaba al caer, que esta semana era la buena. En verano, ya se sabe, cada semana es la “semana decisiva” para algo, aunque luego no lo sea para casi nada.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

El propio medio que adelantó el pasado jueves la ruptura de las negociaciones, ‘Marca’, había publicado sólo un día antes que la firma era «inminente» —otro clásico del diccionario periodístico estival—. A ‘Mundo Deportivo’ y ‘Sport’, los diarios que más y mejores fuentes deberían manejar en el Barça, o eso se supone, el giro les pilló con el pie cambiado. Pero muy cambiado. ‘Sport’ había publicado poco antes en Twitter un “Messi se queda” con corazones azulgranas. En ‘Mundo Deportivo’ la primera reacción fue agarrarse a un clavo ardiendo, como la célebre cofradía de Roncero y Toñín, y asegurar que la firma del acuerdo se estaba retrasando por “unos flecos” —¿queda algún tópico veraniego más?—. Y mientras en estas redacciones trataban de enterarse de por dónde soplaba el viento, en las oficinas del Barça se redactaba el comunicado para anunciar el fin de una era.

«En este programa se ha transmitido optimismo porque nos lo han transmitido a nosotros», se defendía por la noche en ‘El chiringuito’ Carme Barceló. Las culpas, una vez más, a las fuentes, como si la tarea de informar le correspondiese a ellas. Y más esta vez, que el periodismo tenía a mano una enorme herramienta para lo que debe hacer siempre: dudar. Cualquiera que se haya tomado un mínimo interés en conocer la normativa del control financiero de LaLiga sabía que inscribir a Messi era un problema descomunal, por repetir la expresión que empleamos en esta columna hace ya casi un mes. En lugar de explicar las cifras al aficionado, tarea ardua y poco agradecida, los medios han ido poniendo paños calientes. Parecía que bastaba con que los veteranos se bajaran un poco el sueldo para poder retener a Messi. El mayor disparate fue contarnos que la jugada maestra para generar 200 millones de espacio salarial era intercambiar a Saúl por Griezmann.

En los próximos días, imagino, nos explicarán qué pasa con los nuevos fichajes (Memphis, Emerson, Eric García más el lesionado Agüero) y si pueden ser inscritos o no en LaLiga. No creo que sigan fantaseando con nuevos cromos, pero se puede esperar cualquier cosa de una prensa que durante años ha sido incapaz de ver los desmanes que han conducido a este punto. Al contrario, han jaleado fichajes carísimos y renovaciones fuera de mercado porque su negocio no consiste en fiscalizar al poder sino en vender ilusión. «Exigimos saber toda la verdad sobre la marcha de Messi», dice ahora muy digno el director de ‘Sport’, Lluís Mascaró. Hago mía la réplica que le dio Genko, tuitero top: «Cualquiera le dice que buscarla es su trabajo».

Otras historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente