Ventas minoristas en EE. UU. aumentan inesperadamente, pero la inflación dificulta el gasto

Las ventas al por menor en Estados Unidos repuntaron en agosto. Los estadounidenses aumentaron las compras de vehículos y salieron a comer fuera en medio de la bajada de los precios de la gasolina, aunque la demanda se está enfriando.

Luz verde para subidas de tipos. Los estadounidenses incrementaron su gasto en agosto con respecto a julio, resistiendo a la inflación en las necesidades de los hogares, como el alquiler y los alimentos, que afectó en los presupuestos familiares.

Las ventas minoristas subieron un inesperado 0,3% el mes pasado, tras caer un 0,4% en julio, según informó el Departamento de Comercio. Excluyendo las gasolineras, las ventas subieron un 0,8%.

Las ventas de agosto fueron impulsadas por el mayor gasto en vehículos. Las compras en los concesionarios de vehículos y piezas de recambio aumentaron un 2,8% el mes pasado.

Pese a la resistencia de las familias, las cifras tampoco se ajustan a la inflación, a diferencia de muchos otros informes gubernamentales. De hecho, las ventas en las tiendas de comestibles subieron un 0,5%, motivadas por el aumento de los precios en los alimentos y el temor a más aumentos.

El debilitamiento se anotó en el gasto discrecional (de iPhones, tabletas, muebles, ropa, zapatos y cosas de lujo), ya que los estadounidenses son plenamente conscientes del efecto de la inflación. El negocio de los restaurantes subió un 1,1%, pero el ritmo se ha ralentizado. Las ventas en las tiendas de muebles cayeron un 1,3%, mientras las ventas online cayeron un 0,7% el mes pasado después de que el Prime Day de Amazon impulsara las ventas de comercio electrónico en julio.

"A los minoristas probablemente les gustaría estar creciendo más, especialmente en relación con la inflación, pero no estoy seguro de que puedan esperar mucho más de manera realista", comentó Ted Rossman, analista senior de la industria en Bankrate.com. "Los hábitos de gasto de los consumidores están cambiando a medida que la pandemia sigue retrocediendo y la inflación sigue siendo alta", afirma.

El gasto de los consumidores representa casi el 70% de la actividad económica de EE. UU. El gasto general se ha ralentizado y se ha orientado hacia las necesidades, como los alimentos, mientras que el gasto en electrónica, muebles, ropa nueva y otros artículos no necesarios ha caído.

Para Reserva Federal, el mercado laboral y la demanda de productos por parte de los consumidores resisten bien a las fuertes subidas de los tipos de interés y la alta inflación, lo que da a los responsables políticos más razones para continuar con sus agresivas subidas de tipos.

Con AP