Vender un riñón para comer: La situación en Afganistán ha superado todos los límites

Han pasado apenas cinco meses desde que los talibanes volvieron al poder en Afganistán y las fuerzas internacionales abandonaron el país. Y en este corto lapso de tiempo la situación en esta nación ha degenerado tanto que se está convirtiendo rápidamente en el peor desastre humanitario del planeta.

Un lugar en el que las familias venden sus riñones para poder alimentarse. Un lugar en el que también se vende a los niños porque no se les puede mantener. Un lugar en el que en los hospitales ni siquiera hay apósitos para tapar las heridas infectadas. Un lugar, en definitiva, que se ha convertido en un auténtico, infierno, tal y como cuenta Sky News.

Afganistán vive una importante crisis humanitaria. (Photo by WAKIL KOHSAR/AFP via Getty Images)
Afganistán vive una importante crisis humanitaria. (Photo by WAKIL KOHSAR/AFP via Getty Images)

Durante 20 años, una coalición internacional desembolsó en Afganistán miles de millones de dólares con el objetivo de reconstruir el país. También se perdieron miles de vidas en el conflicto, tanto de tropas extranjeras como de civiles locales. La situación en 2021 todavía era mala, con la nación sumida en la pobreza, y la marcha de los aliados ha hecho que el momento ahora sea crítico.

Afganistán dependía y depende en buena medida de la ayuda internacional, pero la vuelta al poder de los talibanes ha provocado una serie de sanciones que rápidamente han ahogado al país. Hay pocos empleos, pocas divisas y la comunidad internacional trata de ligar la asistencia desde el exterior con concesiones de los extremistas hacia su población, como una mayor presencia de mujeres en la vida pública.

Pero la ayuda, que llega con cuentagotas, no está siendo suficiente para echar una mano a los millones de personas en necesidad. Así, las familias se están viendo obligadas a vender cosas para poder alimentarse. Y cuando no tienes nada, el dilema al que se están enfrentando los afganos es a comerciar con su propio cuerpo como única posibilidad de conseguir un plato en la mesa.

Familias enteras han vendido un órgano para salir de esta situación extrema. Acuden a las ciudades para operarse. Actualmente, el precio que se paga es de unos 1.400 euros por un riñón de una mujer y unos 1.800 euros por el de un hombre. Los residentes se quejan de que estas tarifas son inferiores a las de meses atrás, pero ante la situación dramática de muchas personas la oferta ha aumentado, lo que ha provocado una bajada de precio.

Actualmente hay un lucrativo comercio de venta de órganos que tiene como principal epicentro la frontera con Irán. De hecho, la mayoría de los compradores proceden de la antigua nación persa. Las víctimas aseguran que no tienen otra opción porque no les queda nada y no pueden alimentarse.

Los hospitales de Afganistán están sin recursos. (Photo by Bilal Guler/Anadolu Agency via Getty Images)
Los hospitales de Afganistán están sin recursos. (Photo by Bilal Guler/Anadolu Agency via Getty Images)

Pero, ¿qué hacen una vez que ya han vendido el riñón? La realidad es que las familias se ven obligadas a vender a los hijos, ya que ni siquiera los pueden alimentar. Curiosamente, el precio del niño es inferior al del órgano. Por ellos apenas se pagan unos 180 euros.

En los hospitales la situación no es mucho mejor. Cada vez llegan más pacientes buscando asistencia porque se han quemado con fuegos caseros, realizados para combatir el frío invernal. El problema es que la falta de material y recursos hace que los sanitarios no puedan atender las necesidades de las personas.

Los padres y madres no pueden pagar ni las cirugías ni los medicamentos y además hay falta de apósitos. Esto significa que cualquier herida infectada es prácticamente una sentencia de muerte, ya que los afectados son mandados a casa y no reciben tratamiento.

Son solo algunos ejemplos de lo difícil que se ha puesto la vida en Afganistán y lo peor es que todavía no se avista el final. Esta crisis humanitaria acaba de empezar y desgraciadamente seguro que escribe muchos más capítulos.

EN VÍDEO I Desesperación total en el aeropuerto de Kabul para escapar de Afganistán ante la llegada de los talibanes

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