Los vecinos de Jersón sobreviven entre bombas y minas, sin agua, electricidad ni calefacción

La situación en la región de Jersón "sigue siendo difícil", según la oficina del presidente de Ucrania. Las fuerzas rusas atacan sin tregua la capital y localidades recientemente liberadas. Entre sus objetivos, la terminal petrolera de Jersón. Los bombardeos son constantes en una ciudad que carece de lo más básico: agua, electricidad o calefacción.

"Somos fuertes, sobreviviremos. Sobrevivimos a la ocupación, y sobreviviremos a sus misiles. Ganaremos", dice Yuri, vecino de Jersón.

Luchando contra las minas

El otro peligro al que se enfrentan en las regiones de Jersón y Mykolaiv son las minas. Las fuerzas rusas minaron inmuebles residenciales e infraestructuras críticas durante su retirada.

"Básicamente, puedes conducir por las carreteras, pero no debes desviarte, porque podría haber algo allí. Un coche que acababa de entrar en Pokrovski, se desvió un poco de la carretera y voló por los aires. Son cosas que pueden pasar. Puedes pisar algo en la hierba...", explica Dmytro.

La prioridad de las fuerzas ucranianas es desactivar las minas en las infraestructuras claves.