¿Vas a vender tu piso? Puede que necesites estos tres documentos

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Para vender una casa hay que gestionar mucho papeleo. Algunos de estos documentos son obligatorios y, por ley, nos los exigirá el notario en toda España para firmar la escritura de compraventa, pero existen otros que solo serán indispensables de acuerdo a ciertas circunstancias. ¿Cuáles son? HelpMyCash.com ha elaborado una guía gratuita que enumera todos los documentos para vender un piso y, para no llevarnos una sorpresa, a continuación indicamos tres de los que podríamos necesitar según nuestro caso.

1. El certificado de la ITE si nuestra finca es antigua

La inspección técnica de edificios, popularmente conocida como ITE, es un examen por el que deben pasar todas las fincas antiguas de España con el fin de determinar si estas se encuentran en condiciones óptimas y son aptas para ser habitables.

Esta inspección es realizada por un técnico habilitado, quien deberá visitar el edificio para comprobar el estado de la finca y elaborar un informe con los resultados. Este, posteriormente, deberá ser presentado ante la Administración para poder obtener el respectivo certificado.

Este documento será obligatorio para vender una vivienda solo si la finca donde está ubicada tiene más de 45 años de antigüedad. Aunque, en algunas comunidades, este criterio se reduce a los 30 años. Es decir, no lo necesitaremos en todos los casos, pero sí será imprescindible si la finca tiene los años que exige nuestra región.

Si no lo tenemos, corremos el riesgo de que el notario no autorice la compraventa. Aunque, si por motivos justificados, no podemos presentar el certificado (por ejemplo, si nuestra finca recibió la inspección, pero no salió apta) podremos vender el piso, pero el comprador nos deberá exonerar de su presentación de forma expresa ante el notario. Y, por ello, es posible que nos pida una rebaja en el precio.

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2. La cédula de habitabilidad si nuestra comunidad la exige

La cédula de habitabilidad es un documento administrativo que acredita que la vivienda cumple con todas las condiciones básicas exigidas por la ley para ser habitada. El asunto es que no es obligatorio para vender una casa en toda España, sino solo en algunas comunidades autónomas como, por ejemplo, Asturias, Baleares, Cataluña y Navarra.

En este sentido, si en nuestra región es obligatorio, tendremos que presentarlo para poder firmar la compraventa y si no lo tenemos, no podremos vender la casa hasta conseguirlo. Esto puede hacernos perder una buena oportunidad, ya que en ocasiones los tiempos que se marca la Administración para dar el visto bueno del documento pueden ser extensos.

Para obtener la cédula de habitabilidad deberemos contratar a un técnico experto, quien deberá visitar la casa para evaluar las condiciones de la vivienda y elaborar un informe. Este se tendrá que presentar ante el organismo respectivo de la región para obtener la cédula, pero en algunas comunidades como, por ejemplo, Cantabria, el lapso de respuesta puede llegar a ser de hasta tres meses.

3. El certificado de deuda pendiente si sobre el piso pesa una hipoteca

Si sobre la casa que queremos vender pesa una hipoteca, podemos cancelarla con el dinero de la venta. Es decir, en el momento de la compraventa, el comprador entregará dos cheques: uno para nuestro banco con lo que nos queda por pagar de la hipoteca y otro para nosotros con el dinero restante.

Nosotros, por nuestra parte, tendremos que presentar ante el notario el certificado de deuda pendiente. Este documento lo emite nuestro banco de forma gratuita y refleja la carga que aún pesa sobre nuestro piso. En el momento de la firma, un representante de la entidad nos acompañará para recibir el cheque que corresponde a la hipoteca pendiente y para entregarnos el certificado de deuda cero, que indica que la deuda ha sido saldada.

Hay que tener en cuenta que esta carga seguirá apareciendo en el Registro de la Propiedad, por lo que, posteriormente, será necesario hacer el trámite de cancelación registral. Es posible que el banco del comprador (a través de su gestoría) se quiera hacer cargo de ello, para asegurarse que la deuda derivada de nuestra hipoteca sea eliminada, pero el proceso tendremos que pagarlo nosotros. Y esto puede ser costoso, ya que los bancos suelen pedir una provisión de fondos muy alta para asumir los gastos del proceso. De manera general, nos pueden cobrar hasta 1.100 euros por ello. Ahora bien, si queremos pagar menos, podemos intentar negociar con el banco del comprador para que nos permita hacerlo por nuestra cuenta o con una gestoría independiente más económica.

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