El vínculo entre las vacunas de Janssen, AstraZeneca y Sputnik que las pone bajo la lupa

Marina Velasco
·Redactora, El HuffPost
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Viales vacíos de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. (Photo: AMIR MAKAR via AFP via Getty Images)
Viales vacíos de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. (Photo: AMIR MAKAR via AFP via Getty Images)

Cuando la población todavía no se ha ‘recuperado’ del cambio de criterio para la vacunación de AstraZeneca, surge un nuevo varapalo en los planes de vacunación. La agencia reguladora estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) recomendó esta semana dejar de administrar el preparado de Janssen por la aparición de trombos raros con bajada de plaquetas.

Esta decisión coincidía en el tiempo con la llegada de las primeras dosis de Janssen a la Unión Europea, que tenía su confianza puesta en ellas al ser sólo necesaria una inyección para la inmunización. En España ya estaba determinado el grupo de edad que las recibiría —las personas de 70 a 79 años, que se habían quedado ‘colgadas’—, pero de nuevo, la situación obligaba a un rápido cambio de planes.

Aún no está del todo claro el origen de estas trombosis que surgen tras la vacunación con Janssen y AstraZeneca en casos muy infrecuentes, pero el cerco se va estrechando poco a poco. Peter Marks, portavoz de la FDA, reconoció este martes que las trombosis observadas tras la vacunación con Janssen eran semejantes a las detectadas con AstraZeneca.

Lo que une a Janssen con AstraZeneca

Ramón Lecumberri, vocal de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y experto en trombosis de la Clínica Universidad de Navarra, explica que las semejanzas se deben a que estas trombosis “afectan a territorios atípicos, sobre todo senos venosos cerebrales, y se acompañan de un descenso de plaquetas, que es lo más llamativo”. “En algunos pacientes [vacunados con Janssen] ya se han identificado también anticuerpos frente a las plaquetas similares a los que se han descrito en algunos casos atípicos de reacción adversa tras...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.