La vacuna de Astrazeneca es muy necesaria pese a la injusta mala fama que está cogiendo

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La vacuna de Oxford/AstraZeneca está encontrando reticencias en diferentes países
La vacuna de Oxford/AstraZeneca está encontrando reticencias en diferentes países

Los informes que llegan desde Israel, un país que ya ha vacunado a más de la mitad de sus habitantes, son simple y llanamente espectaculares. Los primeros resultados oficiales ya revisados se han publicado en el New England Journal of Medicine (NEJM) y nos muestran porcentajes asombrosos de eficacia entre las personas que han recibido la segunda dosis de la vacuna BNT162b2 ARNm desarrollada por Pfizer/BioNTech. El estudio informa que los contagios se han reducido en un 94%, que las hospitalizaciones han caído un 87% y que se han registrado un 92% menos de casos de COVID grave.

Es curioso pero la “magia de las vacunas” ha conseguido cambiar por completo la percepción e ideas preconcebidas de muchas personas que, en un principio, eran reticentes frente a la novedosa tecnología de ARN mensajero. Pero el ser humano es contradictorio y paradójico. Hace tan solo unos meses estas nuevas vacunas basadas en ARN mensajero se ponían en tela de juicio por utilizar una tecnología innovadora hasta la fecha… ahora, y ante la enorme eficacia demostrada en la vida real de Pfizer, la vacuna que ha pasado a un segundo plano es la desarrollada por Oxford/Astrazeneca que, curiosamente, utiliza una tecnología más convencional y conocida.

Numerosos medios de comunicación han abierto estos días sus titulares de ciencia informando de las dudas y mala fama que, de repente, ha cogido la vacuna de Oxford/Astrazeneca. En Alemania se habla ya de “desconfianza” o incluso de cierto rechazo entre la población ante esta vacuna, simplemente porque consideran que no alcanza cotas de eficacia tan altas como la de Pfizer. Las noticias desde Alemania informan que solo se ha administrado el 15% de las vacunas de AstraZeneca porque la vacuna “se enfrenta a cierto rechazo entre la población después de que unos ensayos demostraran que es algo menos eficaz que otras vacunas”.

Estas noticias nos conducen, inevitablemente, a varias preguntas: ¿Qué hace la gente después de rechazar esa vacuna?, ¿cuál es su alternativa?, ¿esperar, seguramente varios meses, hasta que sobren otras vacunas y les vuelva a tocar?, ¿prefieren no recibir una vacuna con eficacias del 72% al 86%, simplemente porque quieren recibir otra con un 92%?

Es una situación ridícula. Parece que, en el peor momento, la gente se ha vuelto “sibarita” y rechaza un buen plato de patatas con huevo simplemente porque solo quiere comer caviar… una decisión irracional y absurda cuando el verdadero problema es que estás muriendo de hambre.

Algunos de los chistes y memes que ya están circulando por internet no ayudan a la percepción real de la diferentes vacunas
Algunos de los chistes y memes que ya están circulando por internet no ayudan a la percepción real de la diferentes vacunas

Sin embargo, ha llegado el momento de dejar claro que la vacuna de Oxford/Astrazeneca es eficaz, segura y sobre todo, muy necesaria. Empecemos por la eficacia porque, de hecho, ese rechazo y desconfianza de la población se basa en la creencia extendida, posiblemente errónea, de que la vacuna de Astrazeneca es menos eficaz que la de Pfizer solo porque los datos de Israel son muy buenos. Parece que nos hemos centrado demasiado en los informes de Israel y se nos han pasado más desapercibidos los recientes resultados de la campaña de vacunación en Escocia donde “de 28 a 34 días después de la primera inyección, la vacuna de AstraZeneca redujo el riesgo de ingresos hospitalarios por COVID-19 en aproximadamente un 94 por ciento. En ese mismo periodo de tiempo, la vacuna de Pfizer redujo el riesgo de hospitalizaciones en aproximadamente un 85 por ciento”.

Lo cierto es que aún no sabemos cuál es la eficacia exacta de cada vacuna. Los datos que nos llegan de los países que más han administrado son estupendos, pero no nos permiten concluir con rotundidad que una es mejor que otra. Es cierto que la vacuna desarrollada por Pfizer está jugando muy bien y ha metido algunas canastas en la cancha de Israel, pero el partido acaba de empezar y aún es pronto para menospreciar a otros equipos…

Rechazar una vacuna segura y eficaz como es la de Oxford/AstraZeneca, por hacer caso de modas y rumores, solo conseguirá retrasar y retrasar el final de la pandemia, trayendo más contagios, hospitalizaciones y muertes innecesarias. Por esta razón, muchos profesionales, expertos y voces autorizadas se han manifestado en los últimos días contra esta peligrosa moda, para explicar la importancia de contar con todas las vacunas disponibles.

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Se nos olvida con facilidad que el objetivo común al que aspiramos es el de la inmunidad de grupo y, si queremos conseguirlo que para eso necesitamos vacunar a miles de millones de personas. Es tremendamente insolidario e injusto que aquellos que sí tienen la oportunidad de vacunarse se nieguen a hacerlo simplemente porque se han vuelto demasiado exquisitos y caprichosos.

Las últimas semanas nos han mostrado la importancia de una buena y amplia administración de vacunas. Muchos países, entre ellos España, están sufriendo carencias en la distribución de las dosis prometidas por Pfizer y apenas nos llega un goteo insuficiente para cubrir con unos plazos adecuados. Necesitamos incrementar el ritmo de vacunación para protegernos y proteger a nuestros seres queridos. Estamos comprobando que las hospitalizaciones y muertes descienden de manera asombrosa cuando la vacunación se extiende, y para eso necesitaros todas las vacunas que dispongamos… todas.

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