Utiliza la megafonía de la tienda en la que trabaja para renunciar a su puesto y cargar contra sus compañeros como despedida

Una trabajadora de la cadena de grandes almacenes Walmart llamada Shana Ragland se ha hecho viral en las redes sociales gracias a un vídeo en el que aparece renunciando a su puesto de trabajo de una manera muy curiosa: utiliza el sistema de megafonía de la tienda en la que trabajaba para anunciarlo y para cargar contra algunos de sus compañeros y jefes a modo de despedida.

Ragland ha compartido la grabación en sus perfiles de Twitter y de Tik Tok y en tan solo tres días ha superado los 22 millones de visualizaciones en las redes sociales. Pero no solo eso sino que además ha recibido decenas de miles de comentarios de apoyo y poniendo en valor su valentía.

La chica inicia así su discurso de poco más de un minuto: “Atención a todos los compradores, trabajadores y gerentes de Walmart. Mi nombre es Shana de Cap 2 y solo quiero explicar que Henry es un idiota racista y apestoso. Giovanna es racista. Elías es un capullo como director”.

Las quejas de Shana respecto a la compañía que la ha tenido a su servicio durante algo más de un año y medio no acaban aquí y endurece el tono con el paso de los segundos: “Esta empresa despide a trabajadores negros sin motivo alguno. Esta empresa trata a sus empleados como a una mierda, especialmente a los del Cap 2”.

Según parece, el Cap 2 es el departamento encargado de las cargas, descargas y almacenaje de las mercancías que llegan y salen de este centro comercial.

Pero antes de abandonar definitivamente su puesto de trabajo aprovecha para dedicarles unas palabras a varios trabajadores más: “Y Jimmy de artículos deportivos, Joseph el cajero y Larry del centro de jardinería sois todos unos pervertidos y espero que no les habléis a vuestras hijas como me habláis a mí”.

Finalmente, maldice a los gerentes del centro, a la empresa, a su puesto de trabajo y, en concreto a una de sus jefas, a la que insulta llamándola vaga. “Joder, renuncié”, concluye aliviada.

Shana Ragland se ha tomado así la justicia por su mano después de varios meses que, según se deduce de sus palabras, han sido un auténtico calvario para ella a tenor de las acusaciones que vierte sobre sus ya excompañeros.