Unos 350 inmigrantes intentan saltar la valla fronteriza de Melilla

Unos 350 inmigrantes de origen subsahariano trataron el miércoles de acceder al enclave español de Melilla en dos saltos simultáneos sobre el vallado fronterizo que lo separa de Marruecos, según informó la Delegación del Gobierno en Melilla. en la imagen, un inmigrante se aferra a la valla que escala en un intento de cruzar a territorio español desde Marruecos, en Melilla, el 22 de octubre de 2014. REUTERS/Jesus Blasco de Avellaneda

MADRID (Reuters) - Unos 350 inmigrantes de origen subsahariano trataron el miércoles de acceder al enclave español de Melilla en dos saltos simultáneos sobre el vallado fronterizo que lo separa de Marruecos, según informó la Delegación del Gobierno en Melilla.

Tres de ellos consiguieron finalmente acceder a territorio español, en una tentativa en la que no hubo heridos, de acuerdo con la Guardia Civil.

El intento de salto se produjo alrededor de las 7:00 horas, cuando un grupo de unos 150 inmigrantes fue interceptado por las fuerzas de seguridad marroquíes en la zona del cerro de la Palma Santa. Unos 50 integrantes de este grupo consiguieron llegar hasta la valla, pero fueron repelidos por el llamado "dispositivo anti-intrusión" de la Guardia Civil.

De forma simultánea, otro grupo de 200 personas trató de aproximarse sin éxito al vallado en la zona de Villa Pilar, donde fueron interceptados por los agentes marroquíes, según dijo la Delegación del Gobierno en una nota.

En lo que va de año se han producido más de 60 intentos de salto a la valla de Melilla, en los que han participado unos 14.000 inmigrantes subsaharianos. Alrededor de 2.000 han conseguido acceder a territorio español, según datos de la Delegación del Gobierno en Melilla.

El Gobierno español ha tratado de frenar los intentos de entrada con una valla de cuatro metros de altura coronada por una malla antitrepa en la mayor parte de los 12 kilómetros de frontera, que también cuenta con unas polémicas concertinas - alambres de cuchillas - muy criticadas por las organizaciones humanitarias.

Ante lo que ha definido como una fuerte presión migratoria, el Ejecutivo ha presentado una enmienda a la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana con la que pretende modificar la Ley de Extranjería y ofrecer cobertura legal a la actuación de las fuerzas de seguridad en Ceuta y Melilla.

El Gobierno considera a los dos enclaves españoles como un territorio de especial singularidad, ya que es la única frontera exterior terrestre de Europa en territorio africano, y pretende dotarlos de un régimen jurídico especial con el fin de que se pueda rechazar a los extranjeros que intenten el cruce no autorizado de la frontera.

CRÍTICAS INTERNACIONALES

Varios organismos internacionales y la Comisión Europea han criticado el proyecto de "rechazos en frontera" del Gobierno español, asegurando que es ilegal y contradice el derecho internacional.

"El hecho de que en la enmienda presentada se intente que Ceuta y Melilla, por ser las únicas fronteras terrestres que España tiene con el continente africano, cuenten con un especial tratamiento en el ordenamiento jurídico español, sin garantías, es inaceptable", dijo esta semana Virginia Álvarez, responsable de política interior de Amnistía Internacional España.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), también ha mostrado su preocupación por la propuesta del Gobierno, ya que considera que no daría la oportunidad de pedir asilo a quienes huyen de la persecución y los conflictos.

"La Agencia de la ONU para los Refugiados entiende la complejidad de la gestión de las fronteras de Ceuta y Melilla, sin embargo destaca que el Gobierno debería garantizar que cualquier iniciativa legal cumple con sus obligaciones internacionales, en particular con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951", dijo el organismo en una nota.

Mientras, el aumento del flujo de intentos de acceso a Melilla ha saturado el centro de estancia temporal, en el que se han tenido que colocar grandes carpas para acoger a los inmigrantes mientras se tramita su posible repatriación. Muchos son trasladados finalmente a la península y acaban marchándose al resto de Europa.

Los países del sur de Europa como España e Italia han pedido a la UE y a Naciones Unidas que se impliquen más en la búsqueda de una solución a esta situación, que ha empeorado desde 2013 por la inestabilidad en países del norte de África como Libia o en otras naciones en conflicto como Siria.

En 2013, un total de 4.235 inmigrantes llegaron a Ceuta y Melilla, un 48,5 por ciento más que en 2012, según datos del Ministerio del Interior.