La ONU reclama un corredor humanitario para llegar a la zona de guerra en Etiopía

Agencia EFE
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Ginebra, 20 nov (EFE).- La ONU pidió hoy que se le permita crear de forma urgente un corredor humanitario para tener acceso a Tigray, la región de Etiopía donde se desarrolla un nuevo conflicto armado entre el gobierno local y el ejército del gobierno federal.

Tigray se encuentra aislada, con las telecomunicaciones y las carreteras cortadas desde el inicio de esta guerra interna hace casi dos semanas, lo que hace imposible el acceso de ayuda humanitaria

"Pedimos un corredor humanitario para llegar a la gente que está en zonas bajo control de las partes que están guerra", dijo hoy el portavoz de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Babar Baloch.

La región afectada está al norte de Etiopía y hace frontera con Eritrea y Sudán. A este último país han huido hasta ahora unos 34.000 refugiados, a un ritmo de 2.000 a 4.000 por día, lo que ha sobrepasado rápidamente los preparativos iniciales de la ONU, que había previsto asistir a 20.000 refugiados.

Ante el empeoramiento de la situación y la orden esta semana del Gobierno etíope de lanzar una ofensiva militar contra Tigray, la ONU ha ajustado sus planes para acoger hasta 200.000 refugiados y, en esta línea, ha comunicado que requiere 50 millones de dólares para la etapa inicial de esta operación.

De cara a los próximos seis meses, el requerimiento financiero será de 200 millones de dólares, precisó Axel Bisschop, representante del ACNUR en Sudán, en una conferencia de prensa virtual con la prensa en Ginebra.

Bisschop agradeció que el Gobierno sudanés haya mantenido sus fronteras por completo abiertas para los refugiados llegados de Etiopía, que además han sido "recibidos con los brazos abiertos" por la población local.

Sin embargo, dijo que este esfuerzo no es sostenible porque el propio Sudán atraviesa una grave crisis social y económica, acoge 1,5 millones de refugiados y tiene 2 millones de desplazados internos, todo lo cual hace indispensable que la ONU aumente el alcance de su acción humanitaria en este país.

El director del Programa Mundial de Alimentos en Sudán, Hameed Nuru, indicó que su organismo ha movilizado alimentos que tenía almacenados en distintas zonas del país y que son suficientes para 60.000 refugiados etíopes por un mes, pero estas raciones deberán ser repuestas de aquí a tres semanas para que lleguen a las poblaciones para las que estaban inicialmente destinadas.

La financiación que solicita la ONU servirá entre otras cosas para este fin.

Los refugiados de Tigray son registrados por personal del ACNUR, que ha corroborado que la razón principal de su huida es el miedo a ser de un momento a otro víctimas de los ataques con artillería y bombardeos aéreos que se están produciendo.

Los refugiados son tanto profesionales liberales, incluidos médicos, hasta campesinos, aunque el 45 % del total son niños.

Según lo observado por el ACNUR, los que huyen llegan a la frontera literalmente con lo que tienen puesto, pero algunos se arriesgan a regresar rápidamente a sus pueblos para recoger algunas pertenencias y ver por la suerte de sus familiares que permanecieron allí.

Bisshop dijo que no hay ninguna indicación de que los refugiados deseen dirigirse a Eritrea para refugiarse allí.

El contencioso entre Tigray y el Gobierno central se agravó a partir del retraso indefinido de las elecciones generales que debían realizarse el pasado agosto en Etiopía por la pandemia de covid-19.

El Frente de Liberación de Tigray (TPLF), partido que gobierna la región, celebró en septiembre sus propios comicios, que el gobierno de Adis Abeba consideró ilegales y dieron pie a la actual operación militar.

(c) Agencia EFE