Una influencer pide que no le cierren su cuenta de Instagram porque no sabe ganarse la vida de otra forma

Jessy Taylor es una afamada influencer que acumulaba más de 180.000 seguidores en la conocida red social. Dicha popularidad le ha permitido tener cuantiosos ingresos sin necesidad de tener otro trabajo para ganarse la vida.

Sin embargo, Instagram le ha cerrado la cuenta para sorpresa e indignación de la chica. Al parecer, hubo una oleada de denuncias al perfil de Jessy Taylor y la red social decidió bloquear la cuenta y de ese modo impedir que la chica siguiese publicando y monetizando los contenidos.

La influencer montó en cólera al conocer lo sucedido y subió un vídeo a Youtube en el que lloraba amargamente diciendo que era todo lo que tenía en su vida y que no podría hacer otra cosa para salir adelante si no le devolvían su actividad en la red social.

En el vídeo llega a decir que ejerció la prostitución y da a entender que podría tener que volver a ello en caso de que Instagram no reinstaura su perfil. Finalmente ha optado por crearse un perfil nuevo (@duhitsjessy)que ya cuenta con más de 18.000 seguidores.