Una ‘bestia parda’ de 34 años de edad: este Commodore 64 funciona como el primer día en un taller de reparación de coches

Tiene un procesador de 1 megahertzio, 64 kb de memoria RAM y 34 años de edad. Pero este Commodore 64 sigue funcionando igual de bien que el año en el que se estrenó, en 1982 y encima tiene responsabilidades que cumple a diario ya que sus dueños lo utilizan en su negocio.

Este vetusto ordenador, que sobre el papel tiene menos capacidad de procesamiento que el 99,9999999% de todos los los aparatos electrónicos que se venden en la actualidad, sigue cumpliendo su función en un pequeño taller de Polonia, que no es otra que la de calcular el equilibrio del eje de transmisión de los vehículos que allí son arreglados.

La historia de este C64C se ha hecho famosa en Polonia gracias a la foto de un fan de este tipo de ordenadores que la compartió en un grupo de Facebook  dedicado a la informática retro. El aparato lleva funcionando desde hace 25 años y nunca ha dado ningún problema, tal y como se enorgullecen de contar sus fans.

El único momento en el que sus propietarios temieron que dejara de funcionar fue cuando una riada inundó el lugar en el que se encuentra. Pero ni siquiera el agua pudo con él, algo de lo que ni siquiera los smartphones más potentes han podido presumir hasta este año, en el que Samsung y Apple han presentado modelos sumergibles.

Este C64C se ha convertido en un pequeño fenómeno e incluso ha hecho que las subastas que hay en Internet por estos modelos experimentaran una subida de precio.

Pero el Commodore 64 no es el único ordenador viejuno al que se le sigue sacando partido. En mayo de este año se conoció la noticia de que el Gobierno de Estados Unidos se deja un importante pastizal en disquetes y en reparación de modelos antiquísimos. En concreto se estima que unos 60.000 millones de dólares van destinados a mejorar, reparar o mantener ordenadores y tecnología antigua en las sedes de los diferentes organismos gubernamentales, incluyendo el Ejército.

En el mismo trabajo se descubrió que hay ordenadores de hace más de 50 años funcionando. Y algunos, en puestos clave. Por ejemplo, un aparato creado en 1970 por IBM es el ‘cerebro’ del sistema de emergencias de las arsenal nuclear del país. El ordenador sigue utilizando disquetes de 8 pulgadas, de los más grandes, que se siguen fabricando solo para este ordenador.

El departamento del Tesoro de EE.UU. maneja los datos fiscales de una parte de la población con un ordenador que tiene 56 años de edad y que está programado con un lenguaje único que solo dominan un grupo reducido de personas. Esta organización tiene pensado actualizar sus equipos, pero todavía no hay fecha para ello.

La Seguridad Social del país también calcula si una persona tiene derecho a tener una prestación con un aparato que supera la treintena de años de antigüedad.  El sistema está programado con COBOL, un lenguaje desfasado. En este caso, el mayor gasto que ocasiona es el de la formación de nuevos empleados que se encarguen de su mantenimiento, ya que tienen que aprender COBOL casi desde cero porque en ninguna universidad se enseña.

Aunque vetustos y caros de mantener, todos estos ordenadores tienen una cosa en común: siguen funcionando igual de bien que el primer día. Y eso hay que respetarlo.