Un tribunal secreto aprobó programas de espionaje de la NSA pese a excesos

Un tribunal secreto de inteligencia permitió que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos recabara una vasta cantidad de datos sobre correos electrónicos, incluso tras enterarse de que la entidad excedió sistemáticamente los límites de otro programa, según documentos divulgados recientemente. En la imagen, un ordendor cxon una seirie de números y el logo de la NSA en una foto ilustrativa tomada en Fráncfort, el 28 de octubre de 2013. REUTERS/Kai Pfaffenbach

SAN FRANCISCO (Reuters) - Un tribunal secreto de inteligencia permitió que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos recabara una vasta cantidad de datos sobre correos electrónicos, incluso tras enterarse de que la entidad excedió sistemáticamente los límites de otro programa, según documentos divulgados recientemente.

El juez de la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera describió una serie de irregularidades con el primer programa de menor envergadura, entre ellos una recolección de más categorías de información que las que fueron aprobadas y una distribución de datos poco estricta dentro de la NSA, a diferencia de lo que se había autorizado.

En disputa están los correos de ciudadanos estadounidenses que la NSA revisó en su búsqueda de datos de inteligencia extranjera.

Aunque históricamente se ha enfocado en el exterior, la agencia intensificó sus operaciones nacionales tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 con el objetivo de identificar personas en el país que trabajaran con sospechosos de terrorismo o espionaje.

Los programas permiten que la NSA vigile a estadounidenses que sostuvieron contacto electrónico con personas vinculadas a agentes considerados hostiles a Estados Unidos. Sin embargo, hubo ocasiones en que analistas consultaron la base de datos con nombres que no estaban relacionados con sospechosos de terrorismo o agentes extranjeros, según los hallazgos del juez.

La NSA tiene permitido compartir evidencia criminal con agencias de la ley, pero en otros casos se suponía que debía proteger las direcciones de correo electrónico para salvaguardar las identidades de estadounidenses, cumpliendo con las disposiciones de la Constitución del país.

El juez John Bates escribió que en el primer programa de recolección de datos, "los analistas de la NSA tuvieron como práctica habitual la diseminación de informes con información personal hacia otras agencias de inteligencia", como por ejemplo correos electrónicos.

Los comentarios de Bates vertidos en un informe de 117 páginas son parte de los cerca de 30 documentos desclasificados el lunes por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, después de las demandas presentadas por las organizaciones Unión de Libertades Civiles Americanas y la Fundación de Límites Electrónicos.

En un comunicado junto a la divulgación del lunes, el despacho escribió que el segundo programa fue suspendido en 2011, después de que una "revisión revelara que no cumplía con las expectativas operativas que la NSA había establecido para él".

Responsables de inteligencia dijeron en el comunicado del lunes que el primer programa fue abandonado después de que la corte apuntara a las irregularidades identificadas.

Otros programas de recolección masiva de datos se siguen desarrollando, según documentos filtrados por el exanalista de inteligencia Edward Snowden.

/Por Joseph Menn/