Un médico japonés de una ONG y cinco afganos mueren en un ataque en Afganistán

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Las fuerzas de seguridad afganas inspeccionan el vehículo en el que era trasladado el doctor japonés Tetsu Nakamura, víctima de un atentado, el 4 de diciembre de 2019 en Jalalabad

Un médico japonés, Tetsu Nakamura, y sus cinco acompañantes afganos fallecieron este miércoles en un atentado en el este de Afganistán, anunció el portavoz de la provincia de Nangarhar, donde se produjo el ataque.

Nakamura, fundador de la oenegé Peace Japan Medical Services (PJMS), resultó gravemente herido de bala en el pecho y murió en el aeropuerto de Jalalabad, de donde iba a ser trasladado hacia Bagram, al norte de Kabul.

"Luego de un tratamiento inicial en el hospital de Jalalabad, se decidió trasladarlo a Bagram (una base aérea al norte de Kabul) pero lamentablemente falleció en el aeropuerto de Jalalabad", declaró Attaulá Kogiyani, portavoz de la provincia de Nangarhar.

Tetsu Nakamura, de 73 años, era el jefe de PJMS -conocida como Peshawar Kai en japonés- y trabajaba en la región desde la década de 1980, cuando comenzó a tratar a pacientes con lepra en Peshawar.

Un portavoz del presidente afgano Ashraf Ghani afirmó que Nakamura era "uno de los amigos más cercanos de Afganistán. Dedicó su vida a ayudar y cooperar con nuestro pueblo", precisó Sediq Seddiqi.

En 2003, Nakamura, originario de la ciudad de Fukuoka, en el sudoeste de Japón, ganó el Premio Ramón Magsaysay de Filipinas a la Paz y Entendimiento internacional, a menudo llamado Premio Nóbel de Asia.

Fue también un franco opositor de la guerra encabezada por Estados Unidos en 2001 que derrocó al régimen talibán, al que defendió como hábil administrador.

Los talibanes negaron cualquier responsabilidad en el ataque en esta provincia, donde tienen fuerte implantación, pero donde hay también combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Las autoridades afganas afirmaron recientemente que los yihadistas fueron derrotados territorialmente en la provincia de Nangarhar, pero se cree que quedan pequeñas células.

Los organismos de ayuda y los grupos no gubernamentales son a veces el blanco de la guerra en Afganistán.

En mayo, los talibanes atacaron a Counterpart International, un grupo sin fines de lucro financiado por Estados Unidos, que trabaja con personas marginadas. Nueve personas murieron en ese ataque.

"Las organizaciones que contribuyen a la reconstrucción de Afganistán tienen buenas relaciones con los talibanes y no son considerados objetivo de los muyahidines", declaró Zabihulá Mujahid, un portavoz de los talibanes en un comunicado difundido por WhatsApp.