Un ladrón se cuela en una ‘scape room’ y llama a la policía para que le ayude a salir

Forzó la puerta trasera de una ‘scape room’ para colarse en su interior y robar. Cuando fue a salir, no lo logró y acabó llamando al 911 para que mandasen a alguien que le ayudase a encontrar la salida. Para entonces ya tenía en sus manos un teléfono móvil y un control remoto de TV. Y en el estómago, una cerveza y un burrito porque, antes de hacer la llamada, desayunó allí mismo.

Un hombre entra a robar en una ‘scape room’, no sabe como salir y acaba llamando a la policía para que le ayude. (Foto: REUTERS/Adrees Latif)

Parece el guión de una película de los hermanos Marx o un chiste de Gila, pero no, es una historia real que está dando la vuelta en distintos medios estadounidenses. Cuentan que un hombre que ha sido identificado como Rye Daniel Wardlaw, se coló a principios de esta semana en un negocio, el NW Espace Experience, situado en Vancouver (Washington). Se trata de lo que se conoce como ‘scape room’ y consiste en que los clientes son encerrados en su interior y deben resolver una serie de pistas para encontrar la salida a lo largo de un recorrido.

Lo que este hombre hizo fue colarse por la puerta trasera, que forzó, y dar vueltas en su interior en busca de objetos de valor que llevarse. Cuando tenía todo lo que quería o que consideraba que podía sacar de allí, incluido el estómago lleno, se dispuso a buscar la salida. El problema es que o no supo seguir las pistas o la ‘scape room’ en cuestión era demasiado compleja. El caso es que 35 minutos después de haber entrado y viendo que era incapaz de salir por sus propios medios, decidió llamar a emergencias para pedir ayuda.

Los agentes acudieron al lugar y se lo encontraron ya fuera del recinto deteniéndolo y acusándolo de robo. Al propietario del local hasta le ha hecho gracia lo rocambolesco de la situación. “Una vez que llegamos allí y nos dimos cuenta de que el daño era mínimo, pensamos que era gracioso”, ha reconocido Rob Bertrand a CNN.

Y es que la historia tiene su aquel. No solo porque acabase llamando a la policía para pedir ayuda. Lo de pararse a tomar una cerveza y que la policía, según cuenta el dueño, se lo encontrase con un burrito en la mano hace que la estampa sea aún más cómica.

Además, la historia ha servido a Bertrand para dar cierta publicidad gratuita a su negocio. “Vamos a comenzar a afirmar que somos la única ‘escape room’ en la nación que tiene una tasa de captura del 100 por ciento para los delincuentes”, ha bromeado en declaraciones a CNN.