Un estudio científico desvela si tu móvil te espía o no

Seguro que has vivido esta situación hace poco. Estás hablando con un amigo, con tu pareja o con un familiar de un tema muy concreto, como por ejemplo que se te ha roto la llave electrónica del coche, y de repente, a las pocas horas, descubres en Instagram o en Facebook el anuncio de una empresa que o repara o vender ese mismo producto del que hablabas antes. Evidentemente, la sensación que te queda en el cuerpo es que tu móvil te está espiando. 

A pesar de estas situaciones que todos hemos vivido en los últimos años, no hay pruebas que demuestren ese espionaje. Y eso que tanto Facebook como Instagram te piden permiso para usar el micrófono de tu móvil para funcionar (es para grabar los vídeos con sonido, no por otra cosa).

El estudio no ha encontrado espionaje en el móvil, pero si que algunas apps envían capturas de pantalla (AFP).

Pero ahora un estudio llevado a cabo por la Northeastern University de Boston (Estados Unidos) ha intentado arrojar luz sobre el asunto. Durante un año, sus investigadores han analizado de manera rigurosa el funcionamiento de un teléfono móvil Android. 

Los expertos analizaron 17.000 aplicaciones populares del sistema operativo de Google para averiguar si alguna de ellas estaba usando secretamente el micrófono del teléfono móvil para grabar audio. Entre todas ellas estaban las creadas por Facebook y otras 8.000 que tienen algún tipo de vínculo con la red social (por ejemplo que permiten vincular las cuentas de sus usuarios para su funcionamiento). 

Y sus conclusiones son claras: ninguna de las apps analizadas utiliza el micrófono del teléfono a deshora y a traición para espiar a su propietario. Sin embargo, los investigadores sí encontraron que algunas de esas aplicaciones realizan capturas de pantalla sin avisar y envían la imagen a servidores sin que el usuario sea consciente.

Para llegar a estas conclusiones crearon un programa que interactuaba con las aplicaciones y a la vez midieron todo el tráfico entrante y saliente del terminal, para saber qué datos se estaban transmitiendo, con especial atención para los archivos multimedia, ya que en ellos podrían ir las supuestas grabaciones de voz -cosa que no ocurría- y también las imágenes de las capturas de pantalla -algo que sí ocurría-.

Pero a pesar de que este estudio supuestamente acaba con las sospechas de que nuestros móviles nos espían, otros ‘estudios’ menos sistemáticos las avivan. Por ejemplo, en este artículo publicado por la revista Vice, un redactor decidió investigar el supuesto espionaje de los móviles hablando de comprar camisas nuevas o de volver a la universidad con amigos, mientras tenía el dispositivo en el bolsillo. A los pocos días de tener estas conversaciones, multitud de anuncios sobre centros de estudios y ropa inundaron su Facebook y su Instagram. Pura casualidad.