Ultras alemanes renuevan su cúpula con tensiones entre moderados y radicales

1 / 3
EFE/EPA/FOCKE STRANGMANN

Berlín, 30 nov (EFE).- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) renovó hoy su cúpula, en un congreso federal salpicado por tensiones internas entre su sector más moderado y los radicales cercanos al neonazismo.

Uno de los copresidente del partido, el moderado Jörg Meuthen, fue reelegido por amplia mayoría, tras quedar prácticamente arrinconado el más radical entre sus rivales, Wolfgang Gedeon.

Meuthen ocupa una de las jefaturas del partido desde 2015, en los últimos años compartida con Alexander Gauland, con 78 años, quien abrió el congreso, que se celebra en Braunschweig (centro de Alemania) abogando por un "relevo generacional".

La reelección de Meuthen se daba por hecha, mientras que la candidatura de Gedeon fue acogida entre protestas y hasta amagos de abandonar la sala durante su intervención. La dirección de la AfD ha tratado repetidamente de expulsar a ese radical de sus filas por sus declaraciones antisemitas y la acumulación de denuncias en su contra.

El sector moderado del partido se aseguró, a través de Meuthen, el mantenimiento del control de la jefatura. Para el puesto de copresidente fue elegido Tino Chrupalla, quien en las generales de 2017 fue el candidato más votado en su distrito, Görlitz, ciudad fronteriza con Polonia.

Chrupalla contaba con el apoyo de Gauland, a quien se reconoce cierta cercanía con los radicales de la llamada "Flüge" -el "Ala"-.

A esta corriente pertenecen algunos de los líderes locales que están cosechando resultados récord en comicios regionales del este del país, como Brandeburgo, Turingia y Sajonia.

La AfD es la tercera fuerza en Alemania y líder de la oposición en el Bundestag (Parlamento) desde las elecciones generales de 2017.

En varios estados federados del este alemán se ha disparado hasta la segunda posición, pero sigue descartado como aliado por el resto de las formaciones del espectro parlamentario alemán, tanto a escala nacional como regional.

El congreso de la AfD, que se cerrará mañana, se celebra en un pabellón alquilado del consorcio automovilístico Volkswagen, que ha tapado sus siglas para evitar que se le relacione con la ultraderecha.

En las inmediaciones del pabellón se concentraron desde primera hora de la mañana grupos de manifestantes de izquierda. Su intención era impedir el acceso a los 600 delegados del partido, que entraron protegidos por un contundente operativo policial.

Para todo el fin de semana hay convocadas diversas marchas de protesta contra la AfD. La mayor de las marchas concentró este sábado a unas 15.000 personas, según datos policiales.